Humberto Belli: “Rosario Murillo siempre fue atea”

Rosario Murillo / Imagen de Telemundo – (AP Photo/Esteban Felix)

“Su conversión al catolicismo es una maniobra política”

Al sociólogo Humberto Belli no le cabe duda de que Rosario Murillo es atea y además esotérica. Su conversión al catolicismo –opina-, no es más que una maniobra política para “ganarse” a la Iglesia, a la cual atacaron en la década de 1980 durante el régimen revolucionario sandinista.

Belli, también ex ministro de educación, está convencido que detrás del gobierno de Daniel Ortega y su esposa Murillo, hay una influencia diabólica simbolizada en los continuos ataques de los miembros de su partido a los Obispos, pero también en la elaboración de murales y figuras esotéricas como los árboles de la vida que sobresalen en algunos sitios de Managua.

“Yo conocí a Rosario Murillo en su juventud y siempre fue atea”, dijo Belli, en declaraciones al programa Jaime Arellano en La Nación.

“Esa conversión de ella al catolicismo es totalmente una maniobra política porque se dieron cuenta (los sandinistas, por los errores) en la década de los 80, que era importante no atacar a la Iglesia, sino ganársela. Y ella trató de ganársela, se ganaron al Cardenal (Miguel Obando, ya fallecido) y sigue hablando de catolicismo y cristianismo en sus alocuciones diarias, aunque luego mande a matar, aunque mande a torturar” a su pueblo, añadió el ex ministro.

La represión gubernamental desatada por Ortega y Murillo desde el pasado 18 de abril, incluye agresiones de simpatizantes sandinistas a sacerdotes y obispos de la Iglesia Católica que han realizado labores humanitarias y de mediación en el conflicto sociopolítico de Nicaragua.

El Obispo de la diócesis de Estelí, Abelardo Mata, y el Obispo auxiliar de la arquidiócesis de Managua, Silvio Báez, han sido agredidos por grupos de choques del partido Frente Sandinista.

Sacerdotes de Masaya, Jinotepe y León también han sufrido agresiones físicas de parte de las llamadas turbas sandinistas. Además, Ortega, sus partidarios y sus medios de comunicación han llamado golpistas, terroristas y asesinos a sacerdotes católicos que no son complacientes con el gobierno.

Belli mencionó que tales agresiones provocaron la unión de la Iglesia en Nicaragua de una forma jamás vista en los últimos 10 años en Nicaragua, excepto con algunos sacerdotes colaboracionistas de Ortega y Murillo como Bismark Carballo, Eddy Montenegro y Neguib Eslaquit.

Así mismo, recordó que aquellas personas que atacan a la Iglesia están automáticamente excomulgadas de la comunión con Jesucristo, según el derecho canónico de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana.

“Yo como católico y cristiano creo en fuerzas espirituales, creo en (la existencia del) demonio igual que creo en Dios. Y creo que detrás de toda esta gente hay una influencia de satanás y satanás odia a la Iglesia, odia a los sacerdotes. Ese odio aunque sea políticamente incorrecto sacarlo a flote, se le sale de las manos” al gobierno, dijo Belli.

“Estoy convencido que en este gobierno hay influencia diabólica detrás de él, en la señora Murillo con todos esos murales, con toda esa costumbres esotéricas, los árboles de la vida, imágenes de buda que tiene en su casa. Es totalmente una mujer peligrosa que finge catolicismo y que finge amor, pero nosotros ya sabemos que cuando ella habla de amor mejor hay que esconderse debajo de la mesa”, puntualizó Belli, quien además es católico.

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