Surge movimiento político “Ciudadanos por la libertad” | Nicaragua

Luis Callejas y Violeta Granera

Luis Callejas y Violeta Granera

Redacción Central /La Mesa Redonda Digital

Eduardo Montealegre y los líderes nacionales y departamentales de lo que fue el PLI han decidido constituirse en un movimiento político bajo el nombre de “Ciudadanos por la Libertad” cuyo objetivo esencial, según refiere una publicación del Movimiento Renovador Sandinista en su portal de Facebook, “es recuperar el derecho a unas elecciones libres, honestas y competitivas en Nicaragua, con participación de fuerzas opositoras, con observación internacional”. Esto pretenden lograrlo “junto al resto de las fuerzas políticas que integran la Coalición Nacional por la Democracia”.

La nota dice que “La Coalición Nacional por la Democracia convoca a la movilización popular para defender nuestro derecho ciudadano de elegir y ser electos, el derecho a la pluralidad política e ideológica, el derecho a las libertades políticas, a la democracia”.

Esta acción fue generada por la nueva resolución de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia que, según los renovadores “ha resultado en la absoluta confiscación del PLI y su traslado a las manos de un grupo de politiqueros afines al orteguismo, encabezados por Pedro Reyes”.

MRS acusa a Ortega de “quedar en poder de la estructura electoral”

El Movimiento Renovador Sandinista (MRS) dio a conocer un comunicado en el que acusa a Ortega de “quedar en poder de la estructura electoral, elimina la oposición y la observación internacional,  liquidando con eso el derecho del pueblo nicaragüense a decidir quién quiere que le gobierne”. A continuación el texto de comunicado.

Por el derecho a decidir de los nicaragüenses

El día de hoy (ayer), la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, en una nueva resolución terminó de ejecutar la confiscación del PLI,  pasándolo completamente a manos de agentes orteguistas para que cumplan el papel que el régimen les ha asignado.

Con esa nueva medida, se asegura que la unidad opositora Coalición Nacional por la Democracia no participe en las elecciones de noviembre de este año. De esta manera, el régimen queda en poder de la estructura electoral, elimina la oposición y la observación internacional,  liquidando con eso el derecho del pueblo nicaragüense a decidir quién quiere que le gobierne.

Ortega, mostrando su verdadero rostro de tirano, desoyó el llamado de los obispos de asegurar elecciones limpias y transparentes, con respeto de la voluntad popular, de avanzar en la construcción de una democracia con justicia social. Al contrario, tal como señaló la Conferencia Episcopal,  el régimen se dirige hacia un sistema de partido único, sin pluralidad, sin tolerancia a las ideas diferentes, sin derecho a pensar, opinar, organizarse o actuar con distintas ideologías o pensamientos.

El MRS, que ya ha sufrido en el pasado ese tipo de agresiones orteguistas, se solidariza con la militancia liberal que el día de hoy se ha reagrupado en el movimiento Ciudadanos por la Libertad, con su liderazgo nacional, departamental y municipal, mismo que hasta hoy estaba en el PLI y que ha sido expulsado por una decisión de Ortega ejecutada por un grupo de magistrados judiciales.

Con el resto de nuestras fuerzas políticas aliadas, seguiremos desde la Coalición Nacional por la Democracia, en lucha por el derecho de los nicaragüenses a elegir con plena libertad, de tener opciones, de cambiar el gobierno si no cumple sus expectativas, de pedir cuentas, de definir el rumbo de la Nicaragua de hoy.

Cada nicaragüense afectado por las acciones de este régimen, por la discriminación, las humillaciones, las amenazas de confiscación de las tierras, la corrupción, los altos precios de los combustibles y la energía eléctrica, la marginación en las instituciones del gobierno, la falta de justicia, la impunidad, la mala calidad de los servicios de salud, el desastre educativo nacional, el negociado sucio que acaba con los bosques y los recursos naturales y la falta de oportunidades, tiene que saber que se le está negando la posibilidad de cambiar su situación, pues Ortega le niega la posibilidad de cambiar el gobierno en una elección limpia, honesta y competitiva.

No nos queda duda que el tiempo del orteguismo ha llegado a su fin.  Así se manifiesta por los zarpazos que el régimen herido contra los derechos de los nicaragüenses.

No debemos olvidar que en cada ocasión que el pueblo nicaragüense ha tenido que enfrentar un régimen autoritario ha salido victorioso.

Así lo fue y así será nuevamente.

Managua, 15 de junio de 2016

La Mesa Redonda

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