Sacerdote D’Escoto incurre en nuevas blasfemias contra la Iglesia Católica

el_vaticanoPor Roberto Escobedo Caicedo

Cuando era Sumo Pontífice, Juan Pablo II, visitó Nicaragua en 1983, cuando comenzaba a disminuir el entusiasmo por el triunfo de la llamada Robolución Popular Sandinista. Para mejor sorprender a la grey católica nacional con los intentos de utilizar la Teología de la Liberación para imponer la Iglesia Popular, el régimen de los nueve Comandantes Copas (CC) de la mencionada Robolución, incorporaron al gabinete de gobierno y a altos cargos dentro de la administración pública a los sacerdotes que comulgaban con todos los abusos, robos y crímenes de lesa humanidad cometidos por los cuerpos represivos del sandino-comunismo. Miguel Escoto Brockman, sacerdote Maryknoll, fue nombrado Ministro de Relaciones Exteriores; Ernesto Cardenal Martínez, Ministro de Cultura y su hermano, Fernando, ambos jesuitas, prepararó el programa masivo de imponer los dogmas marxistas-leninistas a los campesinos y personas de las ciudades que no sabían leer ni escribir.
Fue la llamada Campaña Nacional de Alfabetización.

El Vaticano exigió a estos sacerdotes que renunciaran a sus cargos dentro del gobierno sandino-comunista. Como no cumplieron con lo establecido, fueron suspendidos de oficiar la Santa Misa y de Administrar los Sacramentos, medida que se cumplió.

De los tres sacerdotes suspendidos, Escoto Brockman y Ernesto Cardenal Martínez, nunca han manifestado ningún propósito de enmienda, siempre reinciden en las mismas herejías, esperando la oportunidad de que se haga una feliz realidad el slogan con que sorprendieron a miles de católicos nicaragüenses: “Entre catolicismo y revolución/No hay contradicción”.

Por esto sorprende sobremanera que el nuevo Pontífice, Su Santidad, Francisco, haya respondido favorablemente a la carta que le enviara el libertino, depravado y corrupto sacerdote Maryknoll, Miguel Escoto Brockman, eliminando la prohibición imupuesta por Juan Pablo II, rehabilitándolo para que pueda oficiar nuevamente la Santa Misa y administrar los Sacramentos.

Esta madida tan sólo ha sido del agrado de los sandino-orteguistas, los que interpretan que esta es una muestra de tolerancia para con la nueva etapa de la Robolución Popular Sandinista, la que ha pasado del sandino-comunismo al sandino-fascismo y que el nuevo Sumo Pontífice, puede mirar con ojos indulgentes cualquier nuevo intento de establecer como religión oficial del Estado Nicaragüense, la Iglesia Popular.

Durante todo el tiempo que estuvo suspendido, Escoto Brockman, a través de diferentes cargos diplomáticos encomendados por Ortega Saavedra, ha sido un servidor incondicional del terrorismo internacional, utilizando las tribunas de foros internacionales para presentar a un régimen corrupto, dictatorial, que ha terminado con la institucionalidad democrática en nuestro país a través de reformas a la Carta Magna y fraudes electorales, como lo es el orteguismo. ¿Representarán estas nefastas actividades propósitos de enmienda para recuperar sus facultades sacerdotales?

La vida privada de Escoto Brockman durante y después del régimen sandino-comunista, fue una sucesión de escándalos. En la mansión confiscada donde ha residido siempre organizaba orgías de alcohol, drogas y sexo libre. En una de esas reuniones falleció un joven, el que apareció flotando en la piscina, nunca permitieron que le practicaran una autopsia, para determinar si murió ahogado o si ya muerto por otras causas lo tiraron a la piscina.¿Es este otro propósito de enmienda para merecer la rehabilitación de sus facultades sacerdotales?

Siempre Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe el entonces Cardenal, Josef Ratzinger, posteriormente elegido Papa como Benedicto XVI, se hizo público un documento, Libertatis Nuntius, donde se hace un análisis pormenorizado de todas las herejías implícitas en la Teología de la Liberación, la que tuvo cabal expresión en Nicaragua en la Iglesia Popular, uno de cuyos ministros era, precisamente, Escoto Brockman. Se manifestaba claramente que la filosofía marxista podía utiizarse para analizar la realidad existente, pero nunca para transformarla mediante el expediente de la lucha de clases. ¿Ha renunciado explícitamente a estas herejías, Escoto Brockman?

Las primeras declaraciones de Escoto Brockman al conocer que Su Santidad, Francisco, en un gesto de infinita bondad, había suspendido las prohibiciones de oficiar la Santa Misa y adminisstrar los Sacramentos, tal y como lo determinara San Juan Pablo II, fue manifestar públicamente que “el Espísitu Santo usa como interlocutor para dar a conocer sus mensajes a Fidel Castro”.

Con esa nueva blasfemia de Miguel Escoto Brockman, se confirma una vez más que nunca ha pensado renunciar a sus herejías y que está dispuesto a sumarse al coro de sacerdotes que encabezados por el Cardenal Emérito, Miguel Purificación Obando y Bravo, están dispuestos a luchar nuevamente por imponer en Nicaragua como religión oficial del sandino-orteguismo, la Iglesia Popular.

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