Rubén Darío es muy difícil de traducir, según García Márquez | Literatura

Rubén Darío

Rubén Darío

Por José Antonio Luna / Periodista

En los últimos meses se ha estado hablando de un Rubén Darío (Metapa 1867- León (Nicaragua) 1916) desconocido. Se ha escrito sobre un Rubén relegado y hasta de un Darío sin vigencia. Se ha dicho que es poco conocido en otros idiomas, pero sin mencionar las posibles causas de esta curiosidad literaria.

Al respecto de esta -supuesta- poca vigencia de Darío, creo que es al contrario de esta afirmación negativa. Darío es tan  conocido como Quevedo, Góngora y Cervantes, pero no es traducido a otros idiomas especialmente al inglés por lo difícil que es trasladar la sonoridad de sus versos y sus párrafos cargados de simbolismo a un idioma  tan simple y monocorde como es la lengua anglosajona. Y para para que un autor sea  reconocido mundialmente debe estar traducido al inglés, así de simple.

En los  círculos literarios Darío es conocido y su obra analizada por los académicos, pero su obra poética mayormente no ha sido traducida como otros autores porque, como dijo Gabriel García Márquez (1927-2014), no cualquiera se ha atrevido a traducirlo. Esta es la gran paradoja de Darío. Es un creador que no ha sido popularizado por falta de una manera efectiva de traducirlo e interpretarlo.

Gabriel García Márquez es uno de los pocos personajes de la literatura que ha hablado del problema de traducción del español al inglés y otros idiomas. El nobel de literatura, quien también enfrentó este  problema de traducción con algunos de sus libros, no permitió que su Cien años de Soledad fuera llevado al cine porque no quedó nunca satisfecho con el guión que escribieron de su novela, debido a lo difícil que era traducir las imágenes de sus personajes en palabras y menos en inglés para el cine comercial.

Como ejemplo de este problema de traducción que enfrenta Darío y sintió en carne propia el mismo Gabo, quiero referirme a la película  Memorias de mis putas tristes, trabajo cinematográfico estrenado dos años antes de la muerte del nobel y varios años después de la publicación de la novela. El film resultó deficiente, poco revelador del mensaje del escritor, lógicamente cuando se ha leído la novela y se entiende el humor colombiano y su idiosincrasia de inmediato uno se da cuenta que hay un problema de traducción e interpretación.

Memorias de mis putas tristes, con un guion mediocre, convirtió a la película en una obra sin pena ni gloria aunque los actores fueron excelentes. Especialmente la actuación de la actriz Geraldine Chaplin.

Gabo, quien considera a los poetas los bendecidos de los dioses de la creación, antes de escribir novelas fue un lector obsesivo de poesía y lógicamente de Rubén Darío.

Gabriel García Márquez, jamás se apartó de la poesía, la que sirvió para encontrar su vocación de escritor. El nobel de literatura 1982 siempre tuvo a los poetas y los versos como recurso sublime de su producción literaria. Evocaba  a Homero, Rubén Darío, Pablo Neruda.

Y esta inconsciente dependencia de la poesía  lo hizo pedir un brindis por la poesía en el banquete que los Reyes de Suecia ofrecieron a los premios nobeles en diciembre de 1982. (García Márquez, Gabriel, Yo no vengo a decir un discurso, Ventage en Español, 2010).

Y confeso ante los nobeles y los reyes que “en cada línea que escribe trato siempre, con mayor o menor fortuna, de invocar los espíritus esquivos de la poesía, y trato de dejar en cada palabra testimonio de mi devoción por sus virtudes y adivinación y por sus permanente victoria contra los sordos poderes de la muerte”.

Y para reiterar la importancia de la poesía en su obra en la parte final de su corto y sustancioso discurso dijo: “El premio que acabo de recibir –el nobel de literatura- lo entiendo, con toda humildad, como la consoladora revelación de que mi intento no ha sido en vano. Es por eso que invite a todos ustedes a brindar por lo que el gran poeta de nuestra América, Luis Cardoza y Aragón, ha definido como la única prueba de la existencia del hombre: LA POESIA”.

En El olor de la guayaba, conversaciones con Plinio Apuleyo Mendoza, Editorial Bruguera 1982, Gabriel García Márquez, se refiere a Rubén Darío como uno de los poetas que lo influenció durante sus años juveniles. García Márquez fue un ávido lector de poesía y hasta escribió poesía en su etapa de formación.

“El Olor de la guayaba” es el libro más revelador de la vida y formación literaria de García Márquez; en las conversaciones con Plinio Apuleyo habla sin reservas sobre su niñez, familia, su entorno, sus autores preferidos, su carrera de periodista, sus fracasos. Cuando salió el libro  habían pasado 15 años de la publicación de  Cien años de Soledad  y nadie consideraba al novelista candidato al nobel de literatura.

Inclusive, en 1980 García Márquez había escrito una larga crónica sobre el nobel de literatura y todos los entretelones que suceden antes de que los académicos decidan conceder el galardón a algún escritor.

En el Olor de la Guayaba que García Márquez devela ante el mundo la influencia de Rubén Darío que resulto vital para convertirse en el padre del realismo mágico.

A una  pregunta de Plinio Apuleyo acerca de cuáles autores lo influenciaron, García Márquez, después de contar su afición por la poesía antes de abrazar la novela, confiesa la importancia de Rubén Darío en una de sus mejores obras.

PAM- ¿En cuál de tus libros crees que se observa más tu formación poética?

GABO– Quizás en El Otoño del Patriarca.

PAM- Que tú has definido como un poema en prosa.

GABO- Que yo trabaje como si fuera un poema en prosa. ¿Te has dado cuenta de que allí hay versos enteros de Rubén Darío?

El Otoño del Patriarca está lleno  de guiños a los conocedores de Rubén Darío. Inclusive él es un personaje del libro. Y hay un verso suyo, citado al descuido; un poema suyo en prosa, que dice: “Había una cifra en tu blanco pañuelo, roja cifra de un nombre que era el tuyo, mi dueño”.

Con el correr del tiempo y ya famoso, García Márquez siguió refiriéndose a Rubén Darío como una de las grandes influencias literarias.

En el mismo “Olor de la guayaba” el novelista habla de la biblia como un libro fantástico, que -no es coincidencia- fue uno de los libros inspiradores de Darío, quien la tenía entre las obras de cabecera.

Fue después de leer La Metamorfosis de Kafka, que García Márquez decide dedicarse a leer sin cansancio y convertirse en novelista. “Fue entonces cuando la novela empezó a interesarme. Cuando decido leer todas las novelas importantes que se hubiesen escrito desde el comienzo de la Humanidad”.

PAM- ¿Todas?

Todas, empezando por la Biblia, que es un libro cojonudo donde pasan cosas fantásticas. Dejé inclusive mi carrera de Derecho, y me dediqué solamente a leer novelas. A leer novelas y a escribir”.

Aunque en numerosos  libros donde se hace referencia a la vida y obra de Gabriel García Márquez en varios de estos hay  reiteradas referencias a la influencia de Rubén Darío en la formación literaria del creador de Cien años se Soledad, pero son pocas las referencias a una de las causas de ¿Por qué? Darío es poco traducido.

En una entrevista publicada por El Manifiesto en 1977 y reproducido y traducido al inglés por Gene H Bell-Villada en su libro –Conversations with Gabriel García Márquez- hay una mención directa a una de las versiones polémicas sobre ?Por qué? Rubén Darío no ha sido muy traducido al idioma inglés.

Comentando sobre  su novela El  Otoño del patriarca, García Márquez explicaba lo difícil que es traducir ciertos términos y oraciones del español al inglés.

El entrevistador  le pregunta a Gabo: En ¿cuál de sus libros están reflejadas sus experiencias personales?  Gabo le responde que es difícil decírselo específicamente y que  otro día se podrían ponerse a leer juntos sus libros para descubrir estos detalles personales.

El entrevistador agrega: Acerca  de Rubén Darío por ejemplo…

GABO: Si, Bueno Rubén  Darío es el poeta de este tiempo. En esta era de los libros. Sabes, es triste las dificultades que han tenido  los traductores con él. Por esto es que no ha sido traducido como el gran poeta que es. No es conocido en muchos lugares por lo difícil que es traducirlo  y hay otros problemas de su obra que ponen es aprietos a los traductores. Como es el caso del Otoño del patriarca que pone locos a los traductores…

 Invierno de 2016

Año del Centenario Dariano

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