¿Qué tiene que ver la música con el sexo?

 

Imagen de www.diarioveloz.com

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Los seres humanos llevan haciendo música desde hace por lo menos 40.000 años. Los instrumentos más antiguos conocidos son flautas hechas con huesos huecos de animales. Lo que está menos claro es por qué hacemos música. Una de las teorías más duraderas fue propuesta por Charles Darwin, que sugirió que, como con el canto de los pájaros, el motivo principal de la música es el sexo. “Las notas musicales y el ritmo”, escribió en El origen del hombre, “fueron adquiridos al principio por los ancestros masculinos y femeninos de la humanidad con el propósito de cautivar al sexo opuesto”.

Ahora han aparecido evidencias que parecen apoyar la hipótesis de Darwin en un estudio del psicólogo Benjamin Charlton de la Universidad de Sussex en Brighton, Inglaterra. En su experimento, comprobó que las preferencias sexuales de las mujeres cambiaban durante su ciclo menstrual y que, en el punto más fértil del ciclo, preferían compositores de música más compleja, que quizá podrían ser considerados parejas más capaces. Pero, ¿qué credibilidad tiene la noción de que hacer música está relacionado con el sexo?

Comencemos por el principio: ¿qué es tan especial acerca de la música? Primero, todas las culturas conocidas han tenido música, incluso aquellas que no tenían lenguaje escrito. Es un rasgo humano completamente universal. En segundo lugar, la música, al contrario que por ejemplo cocinar, la agricultura, hablar o criar una familia, no tiene ningún beneficio. Por supuesto, nos encanta, nos llena de alegría o nos lleva a las lágrimas, nos da euforia y bailamos, pero no muestra ninguna ventaja evolutiva obvia ni tangible, publicó BBC Mundo.

Carta Bodán

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