¿Por qué destronaron al comisionado general Róger Ramírez? | Nicaragua

Daniel Ortega y Róger Ramírez

Daniel Ortega y Róger Ramírez

El comisionado general Róger Ramírez Guzmán, jefe de la Delegación Policial de Managua fue separado de su cargo desde hace unas semanas por una orden de la Secretaría de la familia presidencial, sin que hasta el momento exista alguna explicación gubernamental sobre el hecho.

Se dice que Ramírez dejó su cargo por razones de salud, pero que su salida obedece a una decisión del mando supremo que ejerce Daniel Ortega. “Parece que no le cuadraron las cuentas al ratón” como le dicen a Ramírez en las filas policiales, dijo una fuente y que posiblemente su caída se deba a malos manejos de fondos, aunque otros señalan motivos “delicados” que aún no han sido confirmados.

Desde la semana pasada, las funciones de la Delegación de Managua fueron asumidas por el comisionado general Francisco Díaz, jefe de Seguridad Pública y consuegro de la pareja presidencial. Díaz también está fungiendo como Director interino de la Policía Nacional ante la ausencia, por causa justificada, de la primera comisionada Aminta Granera.

Igual que Díaz, Ramírez ocupaba el cargo de Subdirector de la Policía Nacional, junto a los comisionados generales Cairo Guevara, Pablo Emilio Ávalos, Ramón Avellán, Javier Dávila, Adolfo Marenco, Glenda Zavala, Justo Urbina, Marcos Acuña ( exjefe de escoltas de Ortega) y Julio Paladino (su antiguo médico).

En la línea de sucesión de Granera, Ramírez era el primero entre todos los Subdirectores y Comisionados Generales, y su salida plantea un nuevo escenario de sucesión, en el que súbitamente suben las acciones del comisionado general Francisco Díaz.

La destitución del comisionado general Róger Ramírez, jefe de la Delegación Policial de Managua, obedece a una intensa crisis interna en las estructuras de la institución policial, coinciden representantes de diversos representantes de la sociedad nicaraguense.

Unos por considerase más cercanos a la pareja presidencial, otros porque obedecen más a Daniel Ortega o a Rosario Murillo y en este triste rol ha quedado la comisionada (Aminta) Granera, que prácticamente solo está en la nómina como jefe de la Policía. Pareciera que no está en el ejercicio real del cargo”, asegura el general en retiro y diputado ante el Parlacen, Hugo Torres.

Mientras que la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, Vilma Nuñez, dice que el retiro de Réger Ramirez,  es un reflejo de las contradicciones (…) no creo que sea una actitud de rectificación, que haya un comportamiento de conformidad con la Ley y la Constitución, sino que definitivamente es una pasada de cuentas entre ellos”.

La directora ejecutiva del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas, Ieepp, Elvira Cuadra, considera que esta decisión es resultado de las múltiples y severas críticas a la Policía Nacional, que “ha estado muy cuestionada por sus actuaciones y la verdad es que no han respondido de la mejor manera a todas las situaciones que se han presentado”.

Apartar a Ramírez de su cargo, explica Hugo Torres, se ha maniobrado “de tal forma que no se cree una imagen cisma en la Policía, una imagen de pugnas fuertes internas” y “tratando de minimizar los efectos de una medida de esa naturaleza”.

Fuentes vinculadas a la Policía Nacional revelaron que aunque en efecto, Ramírez sigue llegando a su oficina y conserva su uniforme y algunos recursos asignados está “apartado” del mando de la institución.

Esta misma fuente señala:“Te podrán decir que salió, que está en reunión, que está enfermo, pero la verdad es que está separado por una orden superior”.

A mediados de 2015, días después de la masacre de Las Jagüitas, en las que un supuesto operativo policial “erró” al disparar en contra de la familia de Yelka Ramírez y Milton Reyes, —asesinando a Katherine Ramírez, de 22 años, y los niños José Efraín y Aura Marina, de 11 y 10 años, respectivamente— ya se había hablado de una salida de Ramírez.

Para entonces se dijo que Ramírez fue destituido por una orden de Granera, pero reintegrado tras una contraorden del mismo Ortega. Al día siguiente, el vocero policial, comisionado Fernando Borge, afirmó que “es falso que se haya destituido del cargo al comisionado y jefe de Managua”.

Esta vez, la caída de Ramírez no se atribuye a una decisión de Granera, sino a una “orden de arriba”, por motivos que las fuentes policiales solo califican como “un asunto delicado”.

Ramírez era conocido como el “heraldo de los despidos”, pues era el canal a través del cual Ortega comunicaba las órdenes de retiro de los oficiales, por medio de su enlace y asistente, Néstor Moncada Lau, ex miembro de la Dirección General de Seguridad del Estado. Agencia SNN.

Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Deja un comentario