Obispos cuestionan indiferencia de nicaragüenses ante graves problemas sociales y políticos

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CEN: “…es grave también que la práctica política del país siga dominada por el olvido del bien común, la ambición, el autoritarismo, la ilegalidad y sobre todo por la corrupción, un gravísimo pecado, «que al final lo pagan los pobres» (Francisco, Homilía del 16.6.14)…”

La Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) expresó este domingo (tercero de la cuaresma) su preocupación por “la zozobra e incertidumbre” de miles de campesinos y productores del sur del país, que serán desplazados de sus propiedades por la construcción de un millonario canal interoceánico, dio a conocer la agencia de noticias France Press (AFP).

“Si este mega proyecto que afectará tan radicalmente la convivencia humana y el ambiente natural del país, quiere ser una verdadera obra de progreso a favor del bien común de Nicaragua, debe llevarse a cabo con visión de nación, con fundamento científico y perspectiva de desarrollo sostenible”, expresaron los obispos de la Iglesia Católica a través de una carta pastoral.

“Nos preocupa el pueblo, los campesinos pobres y los medianos productores de la zona afectada por este proyecto, quienes viven con zozobra e incertidumbre de cara al futuro”, agregó el documento de los obispos nicaragüenses.

La AFP reseñó en su despacho que “unas 30.000 personas en la zona donde se construirá el canal serán expropiados este año por la concesionaria china Nicaragua Canal Development (HKND) en coordinación con el gobierno de Daniel Ortega”.

Los pobladores de la zona, sin embargo, se rehúsan a abandonar sus tierras y han expresado su rechazo al proyecto de canal con decenas de manifestaciones en los últimos cinco meses en diferentes localidades del sur del país, agrega la nota de la agencia francesa de prensa.

Estos campesinos “no tienen certeza de que recibirán el precio justo por sus tierras, saben que pueden ser víctimas de desplazamientos forzosos, no saben adónde irán, pues no se conoce un plan de ordenamiento territorial que les asegure una organización laboral y social digna”, opinaron los obispos.

Los obispos consideran que el ser humano debe ser el centro de cualquier proyecto y que el mismo debe estar al al servicio de las personas. Al respecto señalan: “Jesús coloca a la persona humana en el centro del proyecto de Dios y de toda la actuación humana, personal y social. No podemos ser crueles, ni rígidos con los demás, ni mucho menos indiferentes ante sus necesidades y sufrimientos”.

“Hay que tener presente que la riqueza puede crecer en términos absolutos y hacer que aumenten las desigualdades sociales. La misma historia enseña que salir del atraso económico, algo en sí mismo positivo, no soluciona necesariamente la problemática compleja de la promoción del ser humano, que puede, no sólo volver a ser víctima de antiguas formas de explotación, sino de nuevas formas de crecimiento económico injusto, marcado por desviaciones y desequilibrios a causa de intereses geopolíticos y corporativos, que no se interesan ni por el derecho ni por la dignidad de las personas y de las comunidades”.

“Es preocupante la indiferencia en que gran parte de nuestra sociedad ha caído frente a los graves problemas sociales y políticos del país; se ha generalizado un modo de hacer política en el que parece contar poco la cercanía al pueblo, el interés por resolver sus problemas reales y tomar en cuenta sus expectativas y opiniones; es grave también que la práctica política del país siga dominada por el olvido del bien común, la ambición, el autoritarismo, la ilegalidad y sobre todo por la corrupción, un gravísimo pecado, «que al final lo pagan los pobres» (Francisco, Homilía del 16.6.14); es alarmante también la poca sensibilidad de quienes gobiernan y de la sociedad en general ante la protesta y el dolor de tantas personas, entre ellos, ancianos, obreros, mujeres, jóvenes y campesinos, quienes claman justicia ante la violación de sus derechos”, afirma la CEN en otra parte de la carta pastoral.

Los obispos de Nicaragua también expresaron su preocupación por “la presencia de grupos armados, no oficialmente identificados, en zonas rurales del país, a quienes no podemos ignorar ni desestimar”.

 

Lea el documento completo: MENSAJE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE                    NICARAGUA PARA LA CUARESMA 2015

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