Obama retuvo la mayoría del voto latino

Presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

Presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

Las relaciones de Estados Unidos con América Latina atraviesan un ciclo de pasable indiferencia. Aun así, el triunfo de los republicanos del martes pasado tendrá una influencia para nada desdeñable en la región, afirma el columnista Carlos Cagni, en la edición electrónica del diario español El País.

“Una de sus consecuencias deriva del debate sobre la inmigración, determinante en la orientación del voto hispano. Un informe del Centro Pew demuestra que la predilección de los latinos por el partido de Obama se mantuvo. Los demócratas atrajeron al 62% de ese electorado, los republicanos solo el 36%. De modo que las preferencias de los comicios de medio término del año 2010 se mantuvieron con variaciones mínimas”, dice el analista.

“A pesar de la fidelidad de los hispanos, este año se registró una novedad que inquieta a los demócratas: en varios estados los candidatos republicanos mejoraron su relación con los latinos. Sucedió en Colorado, donde los latinos son el 14% del padrón: allí el republicano Cory Gordner arrebató el escaño del Senado a Mark Udall. En Nuevo México fue reelecta Susana Martínez, y en Nevada, Brian Sandoval, también republicanos. Ese partido se impuso con Greg Abbott en Texas, el segundo estado en cantidad de hispanos. En Georgia se reeligió Nathan Dean y el 44% de sus votantes fue latino”, agrega.

El arma “secreta” republicana contra Maduro

“El triunfo republicano también promete consecuencias energéticas. Es probable que deponga las últimas resistencias de los demócratas a la construcción del oleoducto Keystone XL desde Canadá. Esa obra transportaría hacia Estados Unidos 830.000 barriles diarios de petróleo, que podrían reemplazar a los 661.000 que se importan desde Venezuela. Es el arma secreta de Obama contra Nicolás Maduro.

“El avance republicano no es indiferente para Maduro, a quien la crisis del chavismo vuelve cada vez más vulnerable. Los opositores a Obama exhiben matices frente a Cuba. Quienes gobiernan estados productores de alimentos, por ejemplo, suelen ser complacientes con los Castro. En cambio, con Venezuela la aversión es monolítica.

“Los republicanos presionarán con una agenda intransigente, una de sus pretensiones es aislar a Venezuela

“Es una dureza significativa porque la política venezolana parece caminar hacia una crisis terminal. Esta hipótesis obliga a prever un dispositivo internacional de contención, en especial desde la OEA. Allí está abierto el juego para reemplazar al secretario general, José Miguel Insulza”.

Trinchera de la Noticia

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