Nuevo armamento ruso para la etapa fascista de la revolución sandinista

lanzamisil_ruso_tornado_sPor Roberto Escobedo Caicedo

Desde que los sandino-orteguistas se apoderaron del poder del Estado en julio de 1979, comenzaron a mandar a guerrilleros y terroristas urbanos que manifestaban vocación por la carrera de las armas a academias y centros de entrenamiento de los países miembros del ya desaparecido bloque soviético. Luego fundaron su propia academia militar, la “General José Dolores Estrada”, enviando siempre sus egresados a seguir cursos de especialización a las antiguas academias del Ejército Rojo. Esto lo continuaron haciendo aún durante el período de los gobiernos neoliberales, sin que ningún gobernante pusiera coto a esa política de que los oficiales del Ejército Popular Orteguista fueran poco menos que cipayos del actual ejército ruso.

Hasta que se produjo el colapso del comunismo en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), los cadetes nicaragüenses recibían cursos de formación política sobre los principios básicos del marxismo-leninismo. Dictadura revolucionaria del proletariado; lucha de clases para exterminar a la burguesía, pero conservando sus mejores costumbres, como decía Lenin; centralismo democrático. Los cursos militares que seguían eran los del Ejército Rojo, combinándolos con tácticas propias de los terroristas, para poner estos conocimientos al servicio de un Estado en manos de dictadores que los utilizan como tropa de ocupación de su propio país.

Durante la primera dictadura sandino-orteguista, el Ejército Popular Sandinista; la Policía Sandinista; las Tropas Guardafronteras; las Milicias Populares Sandinistas; las Tropas de Combate del Ministerio del Interior y los efectivos de la Dirección General de Seguridad del Estado, fueron equipados con armamento soviético, tanto la infantería, la artillería, los blindados, los cohetes antiaéreos, etc. Cuando se desmovilizaron unilateralmente los efectivos de las Fuerzas de Tareas de la Resistencia Nicaragüense, estos depusieron sus armas, pero los diferentes cuerpos armados sandinistas quedaron con todo su armamento y las respectivas municiones, sin que nadie sepa la cantidad de fusiles, cañones, lanzacohetes SAM-7, blindados, artillería reactiva, etc., quedaron en sus manos.

Helicópteros de fabricación soviética, como los MI-17 y los MI-24, los que fueron utilizados para lanzar amarrados a los miskitos de la RAAN a las aguas del Mar Caribe, durante la llamada Navidad Roja, (donde fueron devorados por los tiburones), terminaron algunos en manos de los ejércitos del Ecuador y del Perú, cuando tuvieron algunas escaramuzas por la posesión de la Cordillera del Cóndor. El monto de la transacción fue estimado en unos 250 millones de dólares, los que fueron repartidos entre los hermanos Ortega Saavedra y miembros del Estado Mayor General del Ejército Popular Orteguista. De esa cantidad, 16 millones de dólares fueron utilizados como capital semilla del Instituto de Previsión Social Militar Sandinista (IPSM). Conforme esa transacción inverosímil, más de 200 millones de dólares quedaron en manos de los altos oficiales sandino-orteguistas, pero el pueblo nicaragüense se quedó con la deuda.

Un esbirro de la Dirección General de Seguridad del Estado que fue trasladado a la Policía Orteguista, Róger Ramírez Torres, fue encargado por los Coroneles y Generales Copas del Ejército Popular Orteguista y los Comisionados de la Policía Orteguista, para buscarle venta a parte de las armas de infantería entre grupos de guerrilleros y cárteles de la droga. Sus principales clientes fueron las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y los cárteles colombianos y mexicanos. Hasta se dio el caso que Daniel Ortega Saavedra visitó en su guarida en las selvas colombianas a Manuel Marulanda, alias “Tiro Fijo”, apareciendo ambos en fotografías publicadas en noticieros de televisión y medios escritos, formalizando las ventas de esas armas de infantería y municiones de fabricación soviética, cuando comían carne asada con arepas.

Pandilleros salvadoreños, hondureños y guatemaltecos, fueron también clientes de Ramírez Torres, pero son tantas las armas almacenadas en los arsenales sandino-orteguistas, que según relatan ex-oficiales, pareciera que no han sufrido merma alguna. El agente vendedor, es decir, Ramírez Torres, quiso pasarse de vivo haciendo un “mal serrucho”, por lo que fue encarcelado por sus compañeros de fechorías y juzgado por un tribunal militar que le impuso varios años de prisión.

Cuando Ortega Saavedra resultó “electo” nuevamente Presidente de la República, gracias a una combinación de fraudes electorales y complicidad de uno de los candidatos que negoció una diputación como segundo candidato más votado en las elecciones de noviembre del 2006 y a que no se contaron el 8.5% de los votos favorables al Partido Liberal Constitucionalista (PLC), declaró que se pasaría a la implementación de la segunda etapa de la Robolución Popular Orteguista. Recordó entonces a todos los efectivos del Ejército y de la Policía sus orígenes sandino-orteguistas y que por lo mismo, debían ser el brazo armado de su partido, el FSLN, es decir, de un cuerpo pretoriano sometido a disciplina internacional, tanto la del ALBA como la de Rusia.

Para disponer de un nutrido cuerpo de pretorianos, de esos que el Emperador Romano, Tiberio Graco, llamaba la “Casta Strativa”, es decir, la casta parasitaria, ha comenzado por aumentar el número de efectivos del Ejército Popular Orteguista y tanto él como el Jefe de los Pretorianos, han declarado que renovarán el armamento de que disponen, adquiriendo armamento ruso moderno, tanto para mantener sometido, “manu militari”, al pueblo nicaragüense como para mantenerse en una actitud confrontativa con Costa Rica y Colombia. Poco le ha importado reducir las partidas presupuestarias asignadas a educación, salud, viviendas de interés social, paliar el hambre de los compatriotas del corredor seco a los que han recomendado alimentarse de iguanas, viterras y hojas de amaranto, con tal de disponer de armamento ruso de última generación.

En el seno del Ejército Popular Orteguista existe un grupo de oficiales jóvenes que no comulgan con las canalladas de Ortega Saavedra ni con los miembros de la mafia orteguista, entre los cuales se cuentan los Coroneles y Generales Copas. Estos han viajado a Rusia, donde han seguido cursos de especialización en las academias militares, como la Voroshilov, la Frunze y otros centros de adiestramiento castrense. Están al tanto que nuevamente el orteguismo pretende convertir Nicaragua en un protectorado del nuevo imperialismo ruso y someter a nuestro país a una infame dictadura de corte fascista, la segunda etapa de la Robolución Popular Sandino-Orteguista. Estos han hecho llegar mensajes a comentaristas de los medios de comunicación social, donde aparecen detallados algunos de los equipos militares de última generación que pretenden adquirir los mafiosos orteguistas en Rusia.

Versión económica del Tanque T-90, muy superior al T-72, el que está equipado con un cañón que dispara proyectiles perforantes de uranio empobrecido. Entre sus adelantos incorpora blindajes reactivos explosivos que neutralizan los proyectiles de carga hueca. También está equipado con sensores de detección de rayos láser y otros medios que distorsionan las frecuencias de guiado de los misiles enemigos. La operación de este blindado de última generación es ya del conocimiento de los efectivos del Ejército Popular Orteguista, lo mismo que el mantenimiento de los mismos.

Para el transporte de la infantería mecanizada, están entrenando en Rusia a personal del Ejército Popular Orteguista en la operación y mantenimiento del Vehículo MP-3, el que transporta siete soldados con su equipo completo de combate. Está equipado con un cañón que dispara misiles antitanques guiados, pudiendo equiparse con sistemas de protección dinámica y sistemas de defensa activa, para neutralizar los proyectiles disparados por el enemigo.

Las viejas unidades de artillería reactiva, conocidos como los Organos Stalin, planean reemplazarlos por los lanzacohetes múltiples Tornado-S, los que tienen un paquete de seis tubos lanzadores de misiles de 300 mms. de calibre y con un alcance de 120 kilómetros. El Ejército Popular Orteguista tiene personal entrenándose en el manejo de estos equipos sofisticados en Rusia, lo mismo que para los lanzagranadas antitanque RPG-30, diseñado para destruir tanques con protección activa. Lanza dos misiles a la vez, uno de los cuales es un “simulador” que es interceptado por la defensa activa y el misil principal. Este lanzacohete reemplaza al viejo RPG-7, que es todavía uno de los artefactos más utilizados por los terroristas.

Según esos oficiales jóvenes que fueron entrenados en Rusia y se reintegraron hace poco a las unidades en que sirven en el Ejército Popular Orteguista, están probando nuevos modelos de fusiles de asalto, los AK-74 y el AN-94. Varios pilotos de los viejos helicópteros MI-17 y MI-24, están recibiendo entrenamiento en el manejo de los MI-24 Hind y el KA-50, conocido como el Tiburón Negro. Otro tanto están haciendo con los sistemas Mistral de aritillería antiaérea y otras armas de apoyo de la infantería, como las nuevas ametralladoras de trípode NSV.

Según estiman esos oficiales que han dado a conocer los planes macabros elaborados por el orteguismo para mantener sometido al pueblo nicaragüense y desatar una carrera armamentista en la región centroamericana, el costo de adquisición de las nuevas armas rusas supera los mil millones de dólares. Esto incrementará en flecha la ya abultada deuda externa de Nicaragua, reduciendo considerablemente las asignaciones presupuestarias para los sectores sociales de la salud, educación y viviendas de interés social.

A toeo el armamento anteriormente mencionado y que está dispuesto a adquirir Ortega Saavedra, hay que agregar las seis lanchas patrulleras que pondrán en servicio en el Mar Caribe, supuestamente para frenar el narcotráfico, pero es sumamente sospechoso que nunca se les mira destruir los paquetes de cocaína que transportan las lanchas interceptadas, por la sencilla razón que es vendida a los capos de los cárteles mexicanos de las drogas, los que luego la introducen a territorio norteamericano. Todo es parte de un negocio propio del crimen organizado. ¿Qué dicen de esto los agentes de la DEA y del FBI?

Nicaragua lo que necesita urgentemente son escuelas, centros de salud, hospitales, medicinas, centros de trabajo, etc., para que nuestros compatriotas no tengan que emigrar como indocumentados a otros países, principalmente Estados Unidos y Costa Rica. Reducir los efectivos del Ejército Popular Orteguista y no endeudar a nuestro país con más de mil millones de dólares por compra de armamentos a Rusia, necesarios para consolidar la segunda etapa de la Robolución Popular Orteguista.

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Un comentario

  1. Bueno señor, muy interesante su forma de ver la politica, pero creame que de todo lo que menciono solo una parte si es verdad,, lo ultimo,, necesitamos escuelas para que vayan a estudiar,, salud para los enfermos,, hospitales para los moribundos y mejorar los centros de trabajo,, para que usted visite cada uno de estos puntos,,y toda su basura de mentira es la palabra de un allegado a la familia de los somozas,, que aun se sienten con dolor por que ya no estan en el poder,,

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