Neo filibusteros chinos de HKND con vía libre para colonizar a Nicaragua

silvio_avilez_gallo_bloquePATRIOTISMO vs YOQUEPIERDISMO

Por Silvio Avilez Gallo

Desde que los pueblos se constituyeron en naciones y posteriormente en Estados independientes buscaron siempre la manera de identificarse  mediante signos representativos con el lugar de su pertenencia, ya fuera por nacimiento o por asociación voluntaria con otras comunidades étnicas afines para conformar un conglomerado mayor.  Tal es el origen de lo que hoy llamamos símbolos patrios, a saber, la bandera, el escudo y el himno nacional.  Por supuesto que llegar a lo que estos símbolos representan hoy en día es resultado de siglos de evolución, de manera que a los 193 países actualmente miembros de las Naciones Unidas corresponden otras tantas enseñas que flamean en su sede de Nueva York.

Nicaragua, a través de su historia, ha utilizado varias enseñas desde la emancipación de la Capitanía General de Guatemala en 1821. Primeramente, usó los colores de las Provincias Unidas, que en 1824 se transformaron en República Federal de Centroamérica hasta 1838.  El actual pabellón nacional tiene colores y características muy similares a la bandera de la Federación.

Luego, al producirse el derrumbe de la Federación en 1838, nuestro país adoptó su propia bandera en 1839, compuesta de tres franjas horizontales de iguales dimensiones: amarilla la superior, blanca la del centro y nácar la inferior.  Después, entre 1896 y 1898, al constituirse la República Mayor de Centroamérica conformada por El Salvador, Honduras y Nicaragua, se utilizó nuevamente la antigua enseña federal hasta la adopción, durante el   gobierno del presidente Zelaya, del pabellón definitivo el 5 de septiembre de 1908.

Pero siempre se hizo sentir la necesidad de reglamentar todo lo atingente a colores, medidas, proporciones y tamaños oficiales de la bandera y el escudo nacionales, habida cuenta de la anarquía reinante en esos aspectos.  Me cupo el privilegio de colaborar estrechamente, en mi calidad de Subdirector de Protocolo de la Cancillería, con el profesor José Salomón Pérez Palma, alto funcionario  de la Secretaría General del Ministerio de Relaciones Exteriores, en el anteproyecto que por primera vez abordaba integralmente el problema en sus múltiples facetas, hasta lograr que el Congreso Nacional aprobara el Decreto No. 1908, con fecha 27 de agosto de 1971 sobre Características y Uso de los Símbolos Patrios.

Han pasado 43 años desde entonces, pero la falta de patriotismo de los nicaragüenses quedó de manifiesto durante la celebración de las recientes fiestas patrias. No obstante que la ley dispone que todos los ciudadanos  deben enarbolar el pabellón nacional en sus hogares los días 14 y 15 de septiembre, bastó un rápido recorrido por los barrios capitalinos para observar que casi nadie cumplió con este deber cívico.  El colmo es que hasta el propio gobierno ha osado desfigurar el escudo nacional que, según el Art. 49 del mencionado Decreto de 1971, debe figurar, como lo describe la ley, en la papelería oficial de todos los poderes del Estado. En vez del sagrado emblema, el gobierno usa como membrete en sus documentos un adefesio de escudo que deforma groseramente el que la ley estipula. El citado Decreto dispone además, en su Art. 73, sanciones económicas para quienes contravengan o desacaten la ley.  Hasta el momento, los culpables de esta violación siguen campantemente  impunes.

Otro tanto puede decirse en relación con el despliegue del pabellón nacional en ceremonias públicas protocolarias. La bandera bicolor debe destacar y ocupar siempre el sitial de honor, pero lamentablemente, en las presentaciones de credenciales de los embajadores extranjeros y otros actos oficiales  vemos, por ejemplo, la enseña patria confundida entre una profusión de banderas rojinegras que no tienen absolutamente nada que hacer al lado de la bandera de la patria.  Igual ocurre en las diferentes dependencias públicas y en la propaganda callejera del partido gobernante.

La falta evidente de patriotismo es un síntoma que refleja la carencia de valores cívicos en nuestra sociedad. Esta indiferencia nos mueve a afirmar que el sacrificio de quienes ofrendaron sus vidas en defensa de la patria en 1856 ha sido olvidado, al punto que los neo filibusteros chinos de HKND tienen vía libre para colonizar a Nicaragua. Y quienes se han atrevido a protestar, con la bandera nacional al frente, han sido  violentamente reprimidos por la fuerza pública.

¡Dios guarde a nuestra patria!

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