Miles de nicaragüenses dijeron “no al canal”

El Gobierno de Nicaragua proclama democracia y libertad ante los organismos de Naciones Unidas, "mientras viola el derecho de libre expresión y circulación" de los opositores, dijo Vilma Núñez. / Imagen del diario La Prensa

El Gobierno de Nicaragua proclama democracia y libertad ante los organismos de Naciones Unidas, “mientras viola el derecho de libre expresión y circulación” de los opositores, dijo Vilma Núñez. / Imagen del diario La Prensa

Más de 3.000 personas participaron hoy en una marcha pacífica en la capital de Nicaragua para exigir respeto a los derechos humanos y rechazar la construcción de un canal interoceánico que la empresa china HKND comenzará en los próximos días, divulgó este miércoles la agencia alemana de prensa DPA.

Portando banderas azul y blanco de Nicaragua y pancartas con el lema “No al canal”, los ruidosos manifestantes recorrieron varias cuadras en un céntrico sector de Managua y corearon consignas contra el Gobierno del presidente Daniel Ortega.

Líderes de organismos civiles y de partidos de oposición que convocaron a la protesta acusaron a la Policía de impedir el paso de al menos 78 autobuses con campesinos que intentaban llegar a Managua desde comunidades del norte y sur del país.

“Esta marcha ha sido un éxito, porque puso en evidencia que el régimen tuvo que recurrir al bloqueo y a la represión para impedir la movilización ciudadana”, dijo Ana Margarita Vijil, líder del disidente Movimiento Renovador Sandinista (MRS).

Sin embargo, unos 1.000 campesinos lograron llegar en camiones desde Nueva Guinea, zona surcentral del país donde en los últimos meses ha habido protestas de personas que temen perder sus propiedades o no ser justamente indemnizados, y que consideran que el canal ocasionará daños ecológicos irreversibles.

Durante la marcha, convocada con motivo del Día Internacional de los Derechos Humanos y que culminó frente al edificio de las Naciones Unidas, algunos vistieron camisetas blancas con frases como “Nicaragua vale más que un canal” y “Ortega vendepatria”.

“Fuera los chinos”, se leía en otros carteles en alusión al empresario asiático Wang Jing, presidente de HKND, a quien Ortega le otorgó en 2013 una concesión para construir y manejar el canal interoceánico hasta por un plazo de 100 años.

A los manifestantes se les unieron también unos 800 extrabajadores cañeros que hace diez días iniciaron una marcha desde Chichigalpa (noroeste) para reclamar indemnizaciones por daños a la salud.

“Nunca desde la dictadura de Anastasio Somoza (derrocado en 1979) habíamos vivido un riesgo tan grande como este proyecto de canal, que amenaza el derecho a la propiedad de miles de campesinos”, dijo Vilma Núñez, presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).

Hablando a los manifestantes reunidos frente a la sede de la ONU, Núñez afirmó que el Gobierno de Nicaragua proclama democracia y libertad ante los organismos de Naciones Unidas, “mientras viola el derecho de libre expresión y circulación” de los opositores.

“En el día de los derechos humanos, el Gobierno montó operativos de intimidación, registro y requisa, con retenes en las carreteras para no dejar pasar las caravanas” de manifestantes, agregó Gonzalo Carrión, director jurídico del Cenidh.

HKND ha informado que abrirá una zanja de 278 kilómetros de longitud (105 kilómetros dentro del Lago Cocibolca, sur) para unir el Mar Caribe y el Océano Pacífico, en un proyecto valorado en 50.000 millones de dólares.

“El canal será la destrucción de nuestras especies marinas y del lago Cocibolca, la mayor reserva de agua de Nicaragua y de Centroamérica”, opinó Leonilda Argüello, campesina de la provincia de Matagalpa (norte), quien llegó a la marcha junto a un grupo de mujeres organizadas en una cooperativa rural.

Para el catedrático y exministro de Educación sandinista, Carlos Tunnerman, del opositor Movimiento por Nicaragua (MpN), “Daniel Ortega le entregó el país a Wang Jing, en un proyecto que arrasa con los derechos humanos de todos los nicaragüenses”.

A la marcha asistió también Luis Fley, “alias comandante Johnson”, en representación de exrebeldes “contras” que se alzaron contra el Gobierno sandinista en la década de 1980, apoyados por Estados Unidos.

Fley afirmó que miles de campesinos serán despojados de sus tierras y que el canal “contaminará el lago Cocibolca con el agua salada de los dos mares”, lo que podría tener consecuencias imprevisibles.

“Nadie aquí quiere guerra, pero Daniel Ortega sólo entiende el lenguaje de las balas… ojalá que no tengamos que volver a eso”, advirtió.

En el Parlamento, el jefe de la bancada del Frente Sandinista, Edwin Castro, pidió quitarle un día de sueldo a un grupo de diputados opositores que también participaron en la marcha, agrega DPA.

 

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