México investiga sospechosos contratos de televisión | Fifa

La misteriosa empresa Mountrigi Management Group Ltd. comercializa, sin intermediarios, la difusión del fútbol internacional. / Imagen partidosenvivotransmi.blogspot.com

La misteriosa empresa Mountrigi Management Group Ltd. comercializa, sin intermediarios, la difusión del fútbol internacional. / Imagen partidosenvivotransmi.blogspot.com

Ciudad de México/Resumen de agencias

Miguel Diez de Urdanivia y Mauricio Simón Fajer estaban tranquilos hasta hace apenas 10 días. Su negocio marchaba bien. Con una valija recorrían los pasillos de los principales canales de televisión del mundo “vendiendo” oro: nada menos que los derechos para la transmisión de las competencias organizadas por la FIFA. Eran felices y prósperos empresarios. Ahora viven horas de preocupación.

Bajo el nombre de Mountrigi Management Group Ltd. estos dos ejecutivos habrían comercializado uno de los botines más anhelados por cualquier empresario televisivo: transmitir fútbol, el deporte más popular en el planeta. Y el negocio sería aún más redondo si para ellos la competencia no existiera, condición que la FIFA de Joseph Blatter parece haberles regalado.

Pero, ¿qué es Mountrigi Management Group Ltd.? Una firma desconocida para muchos que es nada menos que la tenedora de las marcas del Grupo Televisa, que incluyen hasta el reconocido logo de la señal mexicana. Tiene los permisos para la transmisión del fútbol mundial, lo que además incluye la licencia para la UEFA Champions League hasta 2018. Esa ventaja conseguida gracias a generosas “gestiones” ante las autoridades de la FIFA cuenta con el permiso para comercializarla en los países latinoamericanos, sin intermediarios.

La documentación explicativa del organismo con sede en Suiza aclara que la venta de esos derechos no comprende únicamente la televisión. En el jugoso paquete que comercializa la filial del gigante mexicano también están las licencias de radio, celulares e internet.

Un negocio redondo

Mountrigi nació en 2001 con el nombre de Videoserpel Ltd., bajo las leyes suizas, tal como declaró en un acta accionaria su presidente Willi Dietschi. “Con fecha 17 de diciembre de 2001 Videoserpel Ltd. en el acto de su constitución celebró con Televisa México Ltd. un Contrato de Aportaciones No Dinerarias, por virtud del cual, ésta última transmitió a la primera, entre otros, derechos de bienes inmateriales para la operación de programas de radio, especialmente marcas, derechos de autor, derechos de nombres, eslóganes, logos e indicaciones para describir programas, derechos a títulos en periódicos y revistas que están registradas en el instituto Mexicano del Derecho de Autor, derechos de películas, así como derechos de contenidos de programas, en el sector de las series, entretenimiento y comedias, programas infantiles, música, concursos, cultura y programas de entrevistas”.

El 12 de noviembre de 2012, Televisa México y Videoserpel Ltd se fusionaron y como consecuencia de esa decisión empresaria el gigante mexicano se quedó con todos los derechos que la otra compañía tenía en su poder.

Sin embargo, un mes después, el 14 de diciembre, Televisa le transmitió mediante contrato de Cesión de Derechos, “la titularidad de los Derechos a Videopersel Ltd sociedad constituida en conformidad con las leyes de Suiza”, según las palabras de Dietschi.

Cuatro días más tarde, Videopersel cambiaría su nombre al de Mountrigi Management Group Ltd..Diez de Urdanivia y Simón Fajer son viejos conocidos de Televisa. Sus contactos en el mundo de la televisión trascienden ese grupo mediático del norte del continente, lo cual no es poco. Gracias a sus posiciones dentro de la Organización de Telecomunicaciones Iberoamericanas (OTI) habrían logrado presionar a diversas cadenas de la región para “vender” los derechos que consiguió Mountrigi gracias a sus vínculos y aceitados contactos dentro de la FIFA. El primero figura como Secretario General de ese organismo privado. La tarjeta de Fajer, en tanto, lleva el título de Director de Programación. Y su jefe dentro de la OTI es nada menos que Emilio Azcárraga Jean, presidente e hijo del fundador del Grupo Televisa.

Según consta en la propia documentación oficial de la FIFA, Mountrigi consiguió las licencias de derechos para la transmisión -por ejemplo- de la Copa del Mundo de Fútbol Femenino que se disputará en Canadá este año. Y la filial (¿fantasma?) de Televisa México consiguió clientes en tiempo récord: en la Argentina los derechos fueron cedidos a la empresa Torneos y Competencias International y DirecTV International y DirecTV Latin América. En Bolivia, a DirecTV Latin América; en Colombia, Mountrigi Management Group le vendió esa licencia a Caracol Televisión, a RCN Televisión y a DirecTV Latin América.

En Costa Rica, se repitió el esquema: la FIFA le concedió los derechos a Televisa por medio de Mountrigi y ésta los vendió a otra cadena, en este caso Televisora de Costa Rica (Teletica). En Ecuador DirecTV Latin America volvió a tener protagonismo en la transacción, lo mismo que en Perú.En Uruguay, la sede de Televisa con representación ante la FIFA vendió los derechos a TyC International y ésta a su vez a Sociedad de Televisora de Larrañaga, Montecarlo TV y Sociedad Anónima Emisoras de Televisión y Anexos (Canal 10). En Venezuela, por su parte, Mountrigi negoció el espacio con Galaxy Entertainment de Venezuela. Los demás países donde Televisa maneja el negocio internacional de los derechos televisivos del fútbol son El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y Paraguay.

En México, como resulta lógico, el negocio quedará en casa: los derechos adquiridos ante los jefes de la FIFA son explotados por la casa matriz, es decir, Televisa S.A.

Es de esperar que este tipo de triangulaciones de derechos televisivos haya llamado la atención no sólo de la autoridad judicial norteamericana, sino también de la Compliance Officer que deberá determinar sobre una megatransacción que está en danza por estos días en los Estados Unidos: la compra de DirecTV por parte de AT&T podría verse comprometida por este escándalo de proporciones mundiales.Los investigadores intentan determinar cómo fue el mecanismo mediante el cual una empresa privada es licenciataria del mayor negocio de la FIFA sin que existiera una subasta pública y transparente donde se hubieran podido presentar diversas cadenas de televisión. Otro de los puntos llamativos es cómo hizo Mountrigi Management Group para revender un negocio multimillonario al mejor postor. Y los “mejores” fueron siempre los mismos: Torneos y Competencias International y DirecTV Latin America, que a su vez es dueña de un 40 por ciento de TyC.

Uno de los responsables de esa firma, el argentino Alejandro Burzaco, está prófugo y pesa sobre él un pedido de captura internacional emitido por Interpol. Es una de las seis recientes alertas rojas que lanzó ese organismo policíaco mundial en relación con el escándalo de corrupción que provocó un cisma dentro de la FIFA.

Trinchera de la Noticia

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