Lo que se le olvidó a la doctora Vilma Núñez de Escorcia

Siendo candidato presidencial en 2006,   Daniel Ortega admitió implícitamente que se cometieron crímenes de lesa humanidad contra las comunidades mískitas durante su régimen de los años 80 y se comprometió a indemnizarlos si ganaba, cosa que jamás cumplió. http://www.elsalvador.com/ / Imagen del diario La Prensa de Nicaragua.

Siendo candidato presidencial en 2006, Daniel Ortega admitió implícitamente que se cometieron crímenes de lesa humanidad contra las comunidades mískitas durante su régimen de los años 80 y se comprometió a indemnizarlos si ganaba, cosa que jamás cumplió. http://www.elsalvador.com/ / Imagen del diario La Prensa de Nicaragua.

Por Roberto Escobedo Caicedo

Recientemente, un medio escrito de circulación nacional publicó una extensa entrevista realizada a la Doctora Vilma Núñez de Escorcia, la que actualmente figura como Presidente del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos de Nicaragua (Cenidh). Comienza declarando que es Sandinista, pero que nunca ha sido Orteguista.

Dicha entrevista derrocha cinismo. En Julio de 1979, pocos días después de que los sandino-comunistas, contando con la ayuda determinante del terrorismo internacional se apoderaran del Poder en Nicaragua, fue nombrada Magistrada de la Corte Suprema del Sandinismo, siendo su function primordial, igual que la de los restantes magistrados darle expresion legal a los robos de propiedades bajo el pretexto que sus propietarios eran somocistas; encarcelar a los somocistas y sospechosos de serlo; darle expresion legal a lo crímenes de lesa humanidad, etc.

La Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional (J.G.R.N.), promulgó el Decreto No. 185, estableciendo los llamados Tribunales Especiales de Justicia para juzgar en tribunales independientes del Poder Judicial, a todos los enemigos de la Revolución Popular Somocista. Eran verdaderas parodias de juicio.

Cuando le preguntaron a la Dra. Núñez de Escorcia, en su carácter de magistrada del Poder Judicial qué opinaba de esos tribunales ad hoc, declaró que eran excelentes y que los acusados de somocistas y sospechosos de serlo, hasta tendrían la oportunidad de defenderse, agregando que podian apelar en tribunales populares de segunda instancia, pero que no podían beneficiarse con recursos de casación.

Tal y como dice el autor del libro, “NICARAGUA EN LA CONSPIRACIÓN DEL SILENCIO”, los Sandinistas fueron los más cínicos e inteligentes de todos los violadores de derechos humanos que se conocen hasta el presente. Para neutralizar a las pocas organizaciones de derechos humanos que recibieron denuncias de todas las torturas, ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzozas, crímenes de lesa humanidad cometidos por los miembros de los aparatos de terror, intimidación y chantaje, crearon su propia organización de defensa de derechos humanos.

“Comisión Sandinista para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos (C.S.P.D.D.H.)”, fue el nombre de dicha organización. La Doctora Vilma Núñez de Escorcia fue la tercera de sus Presidentes y la que más duró en el cargo. Tenía el descaro de afirmar que los carceleros y verdugos de la Dirección General de Seguridad del Estado no violaban los derechos humanos de sus indefensas victimas, sino que era todo lo contrario; eran los prisioneros políticos los que violaban los derechos humanos de sus verdugos.

Las Navidades Rojas representan uno de los mayores actos de genocidio cometidos por los verdugos Sandinistas, cumpliendo órdenes de los Nueve Comandantes de la Revolución Popular Sandinista. Tropas de élite de la Seguridad del Estado y de los Batallones de Lucha Irregular (BLI), utilizaron armas de guerra contra los indefensos miskitos de la Región Autónoma del Atlántico Norte (R.A.A.N.), obligando a los sobrevivientes a escapar a las regiones miskitas de Honduras.

El General Rafael del Pino, antes de desertar de la Fuerza Aérea Castrista y refugiarse en Miami, Estados Unidos, fue el Comandante de esa rama de las fuerzas armadas cubanas. Escribió un libro, “Proa a la Libertad”, donde narra las masacres llevadas a cabo por las tropas Sandinistas contra los miskitos, utilizando inclusive helicópteros soviéticos MI-17 y MI-24, descargando todo su poder de fuego contra los que huían del exterminio. Asimismo, otros miskitos que fueron capturados, los amarraron, los montaron en esos helicópteros y los lanzaron sobre las aguas del Mar Caribe, donde unos se ahogaron y otros, fueron devorados por los tiburones.

El Licenciado José Esteban González, fundador de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (C.P.D.H.) y otros verdaderos defensores de los derechos humanos de los prisioneros politicos, denunció estos actos de genocidio. Abundante documentación tienen al repecto los que desempeñaron el cargo de Presidentes de esa Comisión, Lino Hernández Triguero y el Licenciado Carmona.

Una parte considerable de los prisioneros politicos fueron obligados a trabajar mediante chantajes y falsas promesas que les revisarían sus juicios, para ponerlos en libertad mediante un indulto. Encargada de esas “revisiones” fue la Doctora Núñez de Escorcia, la que más bien declaraba que los tribunales especiales de justicia fueron benévolos con los condenados a 30 años de prisión, porque en realidad merecían cadenas perpetuas.

En la Cárcel “Modelo”, de Tipitapa, hubo una fuga espectacular. Lograron burlar la vigilancia el Teniente G. N., Rodolfo Ampié Quiróz, el que se incorporó a la Resistencia Nicaragüense, siendo el Jefe de los Servicios de Inteligencia, operando bajo el pseudónimo de “El Invisible”’ el Sargento G. N., Juan Pablo Joya Pichardo; Cabo G. N.,  Leonidas Chamorro y otros.

El único que sobrevivió fue el Teniente Ampié. Los restantes fueron capturados y torturados salvajemente hasta provocarles la muerte en las ergástulas de la Seguridad del Estado conocidas como “El Chipote”.

De todos esos crímenes de lesa humanidad; actos de genocidio; desapariciones forzosas, torturas, etc., la Doctora Vilma Núñez de Escorcia, nunca se dio cuenta de nada. Todo lo contrario, encubría a los verdugos Sandinistas, defendiéndolos en los foros internacionales.

El personal de la Comisión Internacional de la Cruz Roja (C.I.C.R.), suministraba los granos básicos para la alimentación de los prisioneros; el material de aseo, jabón, medicinas, etc., haciendo entregas cada seis meses. Pero los Directores del Sistema Penitenciario Sandinista se robaban la mayor parte de esos suministros y los vendían en el Mercado Oriental. Nunca se dio cuenta de estas canalladas la Doctora Núñez de Escorcia.

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos que preside la Doctora Vilma Núñez de Escorcia, es el organismo que ha encubierto miles de crímenes y toda clase de violaciones de derechos humanos cometidos por los aparatos represivos del FSLN. No ha hecho más que cambiar de nombre, abandonando el original de Comisión Sandinista para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos.

Todas las violaciones de derechos humanos cometidas por los verdugos sandinistas en perjuicio de miles de prisioneros politicos y sus familiares, fueron ocultados a los nicaragüenses y a la comunidad internacional por la Doctora Núñez de Escorcia.

Siempre sigue siendo sandinista y ahora también es orteguista.

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2 comentarios

  1. Que triste mentalidad… pensar que el ser humano es incapaz de reflexionar y cambiar, si asi pensamos de las personas, jamás sacaremos una sociedad adelante… y continuaremos gobernados por el peor de los verdugos.

  2. Alejandro Incer T

    El que fue sandinista y ahora dice que no es danielista ( que es la misma cosa ), siempre sera sandinista, yo fui, soy y sere siempre antisandinista.
    Esa doctora se cree la importante por el puesto que ocupa, pero no hizo nada para ayudar al pueblo en los 80 con el puesto que tenia.
    El sandinista siempre sera sandinista, primero el partido, despues el partido y por ultimo el partido.

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