Las mentiras del gran canal y la manteca de garrobo | Nicaragua

"El mega estafador de nuestra historia". Caricatura del diario La Prensa, publicada el 17 de julio de 2015.

“El mega estafador de nuestra historia”. Caricatura del diario La Prensa, publicada el 17 de julio de 2015.

Por José Antonio Luna / Periodista

Con la “normalización” de relaciones diplomáticas -el pasado 20 de julio-entre Estados Unidos y Cuba, Washington fortaleció su influencia en el Caribe, mientras Nicaragua y Venezuela perdieron a su mejor aliado en el proyecto común de implantar en sus naciones gobiernos autoritarios obsoletos, semejantes al desastroso modelo cubano de los hermanos Castro.

 

 

 

En este contexto es ahora más difícil que la empresa China concesionaria del canal en Nicaragua ejecute la obra. Proyecto que desde hace casi tres años descarté por demagógico, innecesario y especialmente porque fue una entrega de derechos territoriales nicaragüenses a empresas foráneas, repitiendo la historia del famoso tratado Chamorro-Bryan, por el cual el gobierno de turno concedió  onerosamente a Estados Unidos el derecho de construir un canal por Nicaragua a cambio de nada. Estos son los argumentos de mi comentario a raíz de conocer detalles del plan de canal chino por Nicaragua:

El Viernes 17 de Agosto de 2012, ya casi hace 3 años, publiqué un texto titulado: El gran Canal y la gran mentira, donde me referí a la quimera de un canal interoceánico por Nicaragua, que el gobierno del presidente Ortega manipuló para distraer la atención de la gente hacia “la gran panacea” y así seguir su proyecto de perpetuación en el poder.

A tres años de este texto y cuando “ríos de tinta” se han escrito sobre el famoso canal, la verdad está saliendo a flote, aunque todavía algunos crédulos siguen abrigando la esperanza de que se realice el canal interoceánico. Pero esta obra es imposible de realizar; porque no hay ni voluntad política para concretarla, ni inversionistas para financiarla.

Sigo sosteniendo que no habrá canal porque no es factible, porque la idea a simple vista es fabulosa, así de sencillo. En la realidad es imposible. Y no es imposible porque no se pueda realizar, sino porque el  proyecto del canal creado artificialmente por el gobierno Orteguista y avalado por  la Asamblea no era ni es realista.

El proyecto fue y sigue siendo  una maniobra populista para conseguir apoyo económico de países que tradicionalmente no han ayudado a sobrevivir a la empobrecida Nicaragua. También se revivió el viejo sueño del canal para llevarle la contraria a Costa Rica y mantener un foco de tensión con el vecino del sur. La realidad más evidente, para no darle tanta pompa a la idea de la vía interoceánica, es que a estas alturas de la situación geopolítica mundial un canal por Nicaragua no es una prioridad para las grandes potencias, especialmente para Estados Unidos.

Repito: Otro factor trascendental y que no tomó en cuenta el gobierno Orteguista en 2012, cuando se anunció la idea del canal, fue que Cuba restablecería relaciones diplomáticas con Estados Unidos. “La normalización” de las relaciones entre Washington y la Habana fue la estocada al corazón que nunca espero el Danielismo.  Sin Cuba como aliado, el gobierno populista no tiene figuración en Latinoamérica. Los Castro ya no son los anti imperialistas de hace 4 décadas. Así que sin Chávez y sin los Castros el gobierno de Nicaragua esta huérfano.

Voy a citar, como lo hice en otra ocasión en mi artículo “Un viaje por la ruta del Tránsito” la afirmación del historiador inglés  Arnold J. Toynbee  en su obra “Estados Unidos, México y Nicaragua”. Dijo Toynbee que:

Tras la construcción del canal de Panamá se convirtió en una máxima de la política estadounidense que si alguna vez esa vía fluvial fuese complementada por un canal por Nicaragua, esa segunda ruta interoceánica, como la primera, tendría que estar bajo el control de Estados Unidos”.

La política sobre rutas estratégicas y estados con opciones especiales  no ha cambiado y el único país con capacidad política y técnica para realizar el canal  interoceánico por Nicaragua es Estados Unidos. Estados Unidos sigue siendo la potencia más poderosa del mundo y sin el tío Sam no hay canal, aunque Daniel Ortega diga y quiera lo contrario.

Si Daniel Ortega quiere construir un canal sin la ayuda de Estados Unidos, el proyecto es pura demagogia, politiquería barata, una artimaña  para desviar la atención de los nicaragüenses hacia el proyecto histórico de consolidar su dictadura, y así ganar tiempo para conseguir apoyo para la reelección en 2016.

Quiero recalcar que sería excelente un canal interoceánico por Nicaragua, porque de realizarse convertiría al país en un destino turístico y comercial para la región.

Con el desarrollo de Asia,-Singapur, Japón, La India,- el movimiento de carga se ha regionalizado y no son necesarias grandes travesías desde Asia a América, como hace 50 años, cuando se usaba el canal de Panamá para cruzar del pacifico al Atlántico, como único medio para llegar a Europa y las ciudades del este de Estados Unidos.

Otro factor que hace innecesario el canal para el comercio mundial es que después de la segunda guerra mundial -1945- Estados Unidos -el gran comprador- desarrolló una enorme infraestructura vial de costa a costa, con miles de camiones-tractor trailers- que en grandes contenedores mueven millones de toneladas de carga diariamente de puerto a puerto. En un enorme tráfico de mercancía de este a oeste. Millones de toneladas de productos son llevados a los puertos de las costas del este y oeste para ahorrar tiempo y dinero. Lo mismo sucede en México, aunque la red mexicana es deficiente.

Sin olvidar el otro factor adverso al canal por Nicaragua.¡: El canal de Suez  ahora es  una vía de enorme tráfico comercial controlada por Estados Unidos. En la época de la construcción del canal de Panamá a principios del siglo XX, el canal de Suez era una vía peligrosa para la conexión entre países adyacentes. El canal de Suez mueve actualmente más de 7 por ciento del comercio marítimo.

¿Por qué el gobierno de Ortega no es más modesto y decide canalizar el río San Juan y convertir el lago de Nicaragua un destino turístico y comercial? Dragar las millas desde el lago al puerto de San Juan del sur es, además de costoso, innecesario.

Otra realidad es que ningún país desarrollado se comprometerá a realizar  una inversión de 30 mil millones de dólares para construir un canal en una nación inestable políticamente, donde invertir es de alto riesgo. Según el gobierno de Nicaragua serían varios países los que invertirían en el proyecto. Otra gran mentira.

Una cifra que demuestra la poca demanda que tendría una canal por Nicaragua es el poco volumen de carga que mueve el canal de Panana. Actualmente el canal de panameño solamente mueve un 5 por ciento de la carga mundial.

Entonces cabe preguntarse, ¿si el canal de Panamá mueve 5 por ciento de la carga mundial, el canal por Nicaragua vendría a mover solamente 2.5 por ciento de la carga, la mitad del de Panamá? Otro detalle a tomar en cuenta es que el canal de Panamá, después de ser reconstruido, puede  albergar buques de mayor calado porque, cuando se construyó, ni se pensaba en la posibilidad de mega buques como los existentes ahora, especialmente naves militares de Estados Unidos.

De allí que, anunciar una obra de tal magnitud como una gran idea no es más que propaganda, una manera de darle “atol con el dedo” al nicaragüense.

Sobre el  megaproyecto interoceánico, hay que recalcar que el gobierno de Nicaragua le dio la concesión del canal a un empresario chino, pero la esperanza del gobierno orteguista es que algún país se involucre en el megaproyecto.

La idea canalera se hizo con la esperanza de que algunos países como Rusia, China, Corea del Sur, Japón, Brasil y Venezuela desembolsen los miles de millones del proyecto. Se ha dicho que estos estados  podrían financiar la obra, pero objetivamente solamente dos países tienen la capacidad tecnológica para una obra de esa naturaleza: Japón y Brasil, Y para mala suerte de Ortega son aliados de Estados Unidos.

 

Pero como Nicaragua es el país de las maravillas, “donde el plomo flota y el corcho se hunde”, la idea del canal interoceánico logró su cometido: darle oxígeno al Orteguismo durante todo este tiempo. Y conseguir el apoyo que le faltaba: El de la empresa privada. Salvo ciertos empresarios que no mordieron el anzuelo, un gran porcentaje de negociantes están apoyando a Ortega porque les permite sacar una buena tajada en los negocios.

¿Por qué Ortega no busca financiamiento para construir escuelas? ¿Por qué el gobierno Orteguista no busca dinero para combatir la corrupción y el narcotráfico? ¿Por qué el gobierno de Ortega no le pide a los países que dicen ayudaran a construir el canal ayuda  para reconstruir los puertos? ¿Por qué no construye una carretera buena entre La Virgen en el lago y San Juan del sur? ¿Por qué no busca financiamiento para implementar un programa de repatriación, para los cientos de miles de nicaragüenses que han emigrado a Costa Rica buscando ganarse el pan de cada día, porque en Nicaragua se mueren de hambre?

Es mejor hablar de un canal interoceánico para seguir soñando con lo imposible y así quemar tiempo y dinero. No hay que olvidar que el próximo año 2016 es un ano electorero en Nicaragua. El canal es la punta de lanza del gobierno  para conseguir adeptos; ilusos que creen todavía en la quimera del gran canal. El primer asalto lo gano Daniel y Rosario, quienes en las noches de fiesta y jolgorio deben decir “Así se engaña a los bobos… con manteca de garrobo”.

Pero también la mentira del canal puede convertirse en su talón de Aquiles. Solo es cosa de tiempo.

Tampa, Florida, Agosto, 2015

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3 comentarios

  1. Castulo Guandique

    Muy claro y directo. A los indígenas, los españoles los engañaron con espejitos. Es inaceptable que a estas alturas del partido, mas de 500 años después, haya gente que crea tal absurdo, es totalmente inaceptable. Solo les doy un dato: La ampliación lease ampliación del canal de Panama tardo 7 años, una obra diez veces menor en inversión que este supuesto canal…. 6 meses esta tomando hacer las pruebas de las compuertas y el sistema del canal…. Y aquí hay gente que dice que la “obra” estará “terminada” en 5 años… que patético!

  2. No sea cobarde senor sabio, de la cara. Ponga su nombre. Y comente con argumentos. Deje el servilismo.

  3. ESTE TIPO SI QUE ODIA AL FRENTE SANDINISTA….POBRESITO Y QUE SE MUERDA LA COLA JIJIJI

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