La amenaza de muerte a defensora caribeña

Sergio Simpson

Por Sergio Simpson

Me estremeció la sentencia contra Lottie Cunningham, presidenta del  Centro por la Justicia y Derechos Humanos de la Costa Atlántica de Nicaragua (Cedhjucan). Recordé a la chavala que conocí a inicios de 1982 trabajando entusiasmada en labor social con el pueblo miskito, arriesgándose en un escenario de secuestro, tortura y muerte.

Aunque hace años no hemos coincidido personalmente, he leído y escuchado acerca de su compromiso con la justicia para que se respeten los derechos de habitantes caribeños, en ese territorio donde perdura el enfrentamiento armado y el gobierno niega falazmente o el matrimonio presidencial falaz niega. Colonos mestizos y madereros invadiendo tierras y asesinando, coorrompiendo.

No sólo me estremecí, inmediatamente me indigné y me vino coraje: “Y no querremos ver que crucen en nuestro camino ahí si te vamos aniquilar” leí en el texto de adevertencia enviado a la defensora de los derechos humanos de indígenas, afrodescendientes, y mestizos originarios del Caribe nicaragüense.

El ultimátum girado por medio de la red facebook, por alguien que se identifica Nazchi Guirre, en cuya portada muestra propaganda del gobierno y una foto de perfil con la bandera rojinegra del FSLN  insertada la sigla D.O.S (Daniel Ortega Saavedra) acusa a la activista de “mete (r) su cuchara hablando babosadas Contra del comándante y contra la compañera Rosario”.

https://www.facebook.com/nazchi.guirre.1?fref=ts

Me gustaría ver el rostro de ese tal Nazhi (o nazi) Guirre, o los otros rostros ocultos tras el anonimato, pero es o son cobardes. A diferencia de Lottie, esa menuda chavala, hoy cincuentona, los sicarios no muestran cara. Ella siempre ha enseñado su faz y sus sentimientos, la sencillez de su andar por llano o litoral, en pipante o cayuco, mostrando el compromiso con ideales libertarios.

Preocupado estoy, más todavía, porque no escucho voz ni leo inconformidad de amigos que respaldan al matrimonio Ortega Murillo y conocen a Lottie. Esos amigos y amigas costeñas con quienes compartimos peligros e ideales al lado de Lottie, ahora callan y, aunque les moleste, con su silencio denotan haber sucumbido en el cargo y olvidado el valor de la justicia por la cual murieron otros compañeros, algunos de ellos nuestros camaradas.

No escribiré nombres, de costeños y costeñas, ni de mestizos del Pacífico que departimos, compartimos, luchamos, para que al pueblo caribeño se legalizara constitucionalmente el derecho a tener gobierno autónomo, para que se reconociese la cultura sociopolítica con base en autoridad ancestral.

Quienes enmudecen tienen derecho al silencio. No podemos silenciarnos quienes reconocemos a la Lottie Cunningham luchadora por los derechos indígenas y afrodecencidentes en el Caribe nicaragüense. Sus amigos no podemos amordazarnos cuando la amenazan con asesinarla en nombre del Frente Sandinista de Liberación Nacional dominado por el matrimonio Ortega Murillo.

Daniel Ortega y Rosario Murillo deberían apresar y enjuiciar a los sicarios que amenazaron a Lottie.

Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Deja un comentario