Gobernar o embaucar: El dilema de los gobiernos

La triste historia de nuestros países está plagada de estos embaucadores profesionales disfrazados de políticos.

La triste historia de nuestros países está plagada de estos embaucadores profesionales disfrazados de políticos.

Por Roberto Samcam

El gran dilema de los gobiernos, sobre todo en Latinoamérica, dada su historia de larga tradición caudillista, autoritaria y dictatorial, es qué hacer una vez llegados al poder: gobernar en base al plan de gobierno anunciado en las campañas electorales, cumpliendo lo prometido a los electores, o sencillamente embaucarlos haciendo lo que nunca dijeron que harían o haciendo lo que renegaron en algún momento. La triste historia de nuestros países está plagada de estos embaucadores profesionales, que disfrazados de políticos han sometido a un castigo innecesario y por años a los pueblos que gobernaron o gobiernan. Pero también hay sus rarezas que cumplen lo que una vez prometieron y aunque son muy pocos vale la pena hablar de ellos, antes de referirnos a la fauna política mentirosa y embustera.

LOS QUE HAN GOBERNADO Y GOBIERNAN.

Luiz Inacio Lula da Silva sacó de la pobreza a 28 millones de brasileños sin tener que ocuparlos como mampara para vivir a costa de ellos, lo hizo en base a programas y políticas de estado serias y comprometidas con los pobres. Pudo además pagarle al FMI 16 mil millones de dólares de deuda pública, dejándolo ante la historia como un presidente que gobernó Brasil y no lo embaucó.

José “Pepe” Mujica, Presidente de Uruguay es otro ejemplo de un buen gobierno. Guerrillero, encarcelado y torturado por la dictadura militar, cede la mayor parte de su salario a causas humanitarias, se moviliza en un viejo escarabajo alemán, un Volkswagen azul, que es el símbolo de la austeridad de un país pequeño pero con estándares de países desarrollados. Ha despreciado un millón de dólares por el viejo VW de parte de un jeque árabe en el colmo de la rectitud personal.

LOS EMBAUCADORES.

Si existe un país donde los gobernantes han embaucado a sus conciudadanos es México. Gobernado durante 71 años por el Partido Revolucionario Institucional, PRI, este país fue el arquetipo de la corrupción generalizada y el ejemplo vivo de como una nación con tantos recursos naturales y con gente tan maravillosa, se convierte en un estado fallido. Los viejos dinosaurios del PRI, multimillonarios todos, la mayoría enriquecidos a costa del erario público, como el profesor que dijo que “un político pobre era un pobre político”, creyeron hace muchos años, que en una alianza con los nacientes carteles del narcotráfico, ellos tendrían el control. La historia reciente ha demostrado lo equivocado que estaban, solo que quienes han pagado los platos rotos y con creces, ha sido el pueblo mexicano, rehenes de la simbiosis entre el poder político y las mafias locales.

El caso de Venezuela es patético, un país con las mayores reservas de petróleo en el mundo, se debate hoy entre la desesperanza y la miseria, sin tener, literalmente, papel “tualé” para limpiarse el trasero. Este maravilloso país fue arrastrado al borde del abismo por la locura mesiánica de un golpista, que asumió ser el descubridor del agua tibia. Se creyó el cuento de que una revolución se hace destruyendo el aparato productivo del país, destruyendo la capacidad agrícola y ganadera, la banca y la infraestructura petrolera y todo cuanto generaba riqueza en el país. Al día de hoy, la Venezuela post Chávez es una calamidad, peor que su heredero, lo cual es una hazaña. Uno de los países más corruptos del mundo, con el índice de inflación más alto de Latinoamérica, con los más altos niveles de criminalidad a nivel mundial – segundo en tan “honorable” lista -, desabastecido en casi todos los productos básicos de consumo popular, colapsado el sistema educativo, de salud y energético. Un desastre difícil de igualar y para colmo de males, compitiendo con Colombia en el tráfico internacional de drogas.

NICARAGUA: UN PAIS DE CAMPEONATO.

Nuestro país puede darse el lujo de conversar de tú a tú con Venezuela en embaucadores. Nada bueno puede salir de quien quiso ser el clon o el mini – mi del “Comandante Eterno”.

Primero fue la privatización de la cooperación venezolana, una operación de asalto a mano desarmada, en público y a plena luz del día. 500 millones de dólares anuales para ser manejados a discreción por el otro comandante, sin incluir las utilidades de la importación del petróleo, la venta y distribución de los combustibles que utilizamos los nicaragüenses, cuyos precios son más altos que en Estados Unidos. Posteriormente fue la privatización del comercio internacional con Venezuela siempre a favor del grupo empresarial familiar, pasando de 2 millones de dólares en el año 2000 a 1,379 millones de dólares entre el año 2010 y el 2013. Nos vendieron la idea de una Mega Refinería producto de la relación con el país del sur, “El Supremo Sueño de Bolívar”, con un costo superior a los 6 millardos (6 mil millones de dólares) y que al día de hoy, de sueño pasó a un simple desvelo, pues nunca llegó ni llegará.

Luego fueron las plantas de generación de energía donados por la misma Venezuela y Taiwán, las que fueron privatizadas por el mismo grupo familiar presidencial. Al día de hoy, son los mayores generadores de energía y co-dueños de la única distribuidora de energía en el país. Siguió el cuento del cambio de la matriz energética que daría, por fin, respiro a los bolsillos de los nicaragüenses. Sin embargo, entre más cambia la famosa matriz, mas suben el costo de la energía y esto solo es posible porque ellos están en el negocio de la generación eléctrica, recibiendo pago por potencia instalada a razón de US $ 14.0352 ¡durante 15 años!, generen o no energía, ya que este sería el pago por la “inversión” realizada, además del pago por kilowatt/ hora generado y comprado por el INE, que es pago aparte.

Nos vendieron la idea de que el gobierno del Pueblo Presidente incrementaría el presupuesto en educación “para sacar de la miseria educativa que los gobiernos neo liberales habían dejado al pueblo nicaragüense”. Sin embargo, la retórica populista no hace más que ocultar la dura realidad del fracaso de las políticas del régimen en este tema. El rostro de la educación entre los pobres es sencillamente dramático, según lo expresa el informe del FIDEG, “Dinámicas de la Pobreza en Nicaragua”. Igual ha pasado con el combate a la pobreza, que lejos de disminuir ha aumentado, independientemente de que las cifras traten de ser lo más condescendientes posible con el gobierno. Más pobres y más ignorantes, el resultado nefasto de las políticas populistas sin sentido. Dramático para el país, pero el caldo de cultivo para más caudillismo, más autoritarismo y más dictadura.

Y para cerrar con broche de oro, el colmo del embauque: la concesión canalera al chino Wang Jing. Entregaron el país mediante un acuerdo a puertas cerradas y en medio de la impunidad, aprovechando la mayoría espuria construida con el fraude del 2011. Un enclave neo colonial y la amenaza de una colonización china, al haber negociado la venta de la soberanía nacional llave en mano a una empresa privada, HKND, en una burda maniobra que solo busca para sus autores intelectuales y materiales el beneficio económico. La confiscación y desarraigo con carácter constitucional de miles de familias, pequeños y medianos productores, campesinos que trabajan la tierra para sobrevivir, comunidades indígenas en dominio y posesión ancestral de sus hábitats.

 

Vendieron la idea del Gran Canal Interoceánico y ocho sub proyectos que traerían la felicidad y miles de dólares para todos los que tuvimos la suerte de vivir en estos tiempos de victorias, abundancias y bendiciones. Poco duró el circo, más rápido que ligero desaparecieron la mitad de los sub proyectos para dar paso a las verdaderas intenciones, la construcción de la Babilonia prostituida en el Istmo de Rivas. Tres complejos turísticos, eso sí, de clase mundial, para recibir a los que tienen plata de verdad. Hoteles, campos de golf y casinos al por mayor.  Para convencer a los incautos prometieron para el próximo año 1,018,581 empleos y para el 2018 1,927,527 empleos ¡formales!. Y no solo eso, con la más absoluta seriedad frente a los directivos del FUNIDES, COSEP y el Banco Mundial el 23 de Abril de este año, dijeron que el próximo año el PIB crecería en 10.25 % y en el siguiente, 2016, llegaría a 14.36 %!

La realidad, la triste realidad empieza a verse. 50 mil chinos serán los que vendrán a trabajar en la primera fase, si es que vienen. La primera licitación realizada, declarada desierta en una maniobra que nadie entiende, aunque el más incauto de todos los incautos nos jure que las cunetas van. Una burla de marca mayor, que no hace sino confirmar lo que muchos ya sabemos, el embaucador mayor haciendo de las suyas para seguir vendiendo ilusiones y esperanzas, con el fin de que se le extienda el crédito en el 2016.

Del blog de Roberto Samcam

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