Gira del Papa Francisco continúa hoy en Estados Unidos

Obama y el Papa Francisco. / Imagen tomada de http://www.agenciasn

Obama y el Papa Francisco. / Imagen tomada de http://www.agenciasn

Visita la Casa Blanca, El Congreso y la ONU

El presidente estadounidense, Barack Obama, confía en que su reunión con el papa Francisco sirva para destacar los “valores en común” de ambos y tenga un “impacto duradero”, dentro de una visita a EE.UU. que el pontífice comienza  hoy y que lo llevará a la Casa Blanca, el Congreso y la ONU.

La Casa Blanca destacó la sintonía entre Obama y el papa, quien llegará este martes a Washington procedente de Cuba y visitará también Nueva York y Filadelfia hasta el próximo domingo, en una gira que incluirá la canonización del español fray Junípero Serra y el Encuentro Mundial de las Familias el fin de semana.

Obama “comparte los valores” del pontífice en lo relativo a la “justicia social y económica”, además de sus llamadas a combatir el cambio climático e integrar a los inmigrantes, y quiere hablar con él sobre esas ideas que tienen “en común”, afirmó el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest.

“Eso no significa que estén de acuerdo en todos los temas. Pero durante esta visita no se centrarán en la política, en políticas específicas, sino en los tipos de valores que ambos han dedicado sus vidas a consagrar”, agregó Earnest en su rueda de prensa diaria.

De los tres pontífices que han visitado Cuba en los últimos 17 años, Jorge Mario Bergoglio está siendo, de forma sorprendente, el menos crítico con el régimen de los hermanos Castro.

Si bien es verdad que ni Juan Pablo II en 1998 ni Benedicto XVI en 2012 se reunieron tampoco con la disidencia, sí realizaron llamamientos al cambio político, mientras que Francisco aún no lo ha hecho. Una circunstancia que llama más la atención dada la trayectoria, no pusilánime precisamente, de Bergoglio al frente de la Iglesia.

De Karol Wojtyla se recuerda aquella frase redonda —“que Cuba se abra al mundo y que el mundo se abra a Cuba”—, pero también algunos términos de la conversación que, en 1996, mantuvo con Fidel Castro en el Vaticano.

Juan Pablo II le dijo que su régimen tenía que abrirse, a lo que el presidente cubano respondió: “No puedo hacerlo, porque tengo una pistola en la sien”.

El pontífice polaco le replicó: “Tú ábrete al mundo que yo te quito la pistola”.

Hasta Joseph Ratzinger formuló hace tres años propuestas más claras que las de Bergoglio, advirtiendo al régimen de “la irracionalidad y el fanatismo” de quienes imponen su verdad a los demás.

La izquierda lo recibe con los brazos abiertos. La derecha recela de él. ¿Qué hace un Papa alineándose con los progresistas en asuntos que van desde la lucha contra la pobreza a la alarma por el calentamiento planetario?

El mensaje de Francisco, que  hoy martes aterriza en Estados Unidos, incide en las discusiones políticas más intensas de Washington. De las desigualdades al cambio climático, de la inmigración a Cuba, Jorge Mario Bergoglio se alinea con el presidente Barack Obama.

Bergoglio llega a un territorio desconocido. Es la primera vez que pisa Estados Unidos. “Es el elemento externo de Washington por excelencia”, dice John Carr, director de la Iniciativa sobre el pensamiento social católico y la vida pública en la Universidad de Georgetown, en Washington.

“Tendemos a pensar que somos el centro del mundo”, añade Carr, en alusión a Estados Unidos. “Nosotros no somos el centro de su mundo. Es algo que debemos aprender”.

Los mensajes de Bergoglio dividen a políticos e intelectuales católicos estadounidenses. Hay tres campos. Primero, los católicos progresistas, que lo aplauden. Segundo, los conservadores que subrayan que el Papa no es un político y que etiquetarle según los esquemas de la política partidista es distorsionar su mensaje. AFP / Agencia SNN.

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