Gioconda rompió el silencio

Gioconda Belli

Gioconda Belli

Por José Antonio Luna

Gioconda Belli (1) cruzó el Rubicón. Propaló al mundo una verdad, “secreto a voces”, que nadie se atrevía a decir abiertamente  a la intelectualidad que todavia sigue creyendo que en Nicaragua se “cocina” una revolución popular. Y que los nicaragüenses viven una florida libertad de expresión.

La poetisa, seguramente se hastió de figureos y festejos poéticos que carnavaléscamente celebraban  cada año  los poetas invitados   al festival de poesía.  Durante una semana en la colonial Granada, los poetas beben, comen  y ríen disparando versos a diestra y siniestra,  mientras el país se hunde bajo la bota del autoritarismo y la libertad de expresión se limita a aplaudir “los logros y avances” del gobierno orteguista.

Gioconda, la novelista laureada se puso de nuevo su pantalón verde olivo y se acordó de los “viejos tiempos”, cuando junto a “Modesto” recorría Nicaragua en los días gloriosos de la revolución que al final fue truncada por el divisionismo y la avaricia.

Cavilaba yo un día de estos sobre el laberinto que enfrentar los periodistas en Nicaragua para informar objetivamente y me decía: que las voces rebeldes ya habían terminado en la Nicaragua de Rubén Darío. Que el tiempo y la soledad habían triunfado y los intelectuales se habían domesticado y sometido.

Pero; todavia hay intelectuales que no se quedan callados. Con este clamor de libertad de la poetisa Belli me acordé de Diógenes, que con una lámpara buscaba un hombre en la Atenas opulenta y desgobernada.

Como disparando un dardo al centro dijo Gioconda: “En Nicaragua no tenemos libertad de expresión”. Afirmación hecha en  la conferencia de prensa  de los  directivos de Periodistas, Ensayista y novelistas, PEN, que se reunieron en Managua.

En febrero de 2014 a pocos meses de mi visita a Nicaragua en un texto que titule: ¿Tiempo de los intelectuales subvencionados silenciosos y mudos? afirmaba que: “Mientras el país se desploma socialmente, las libertades individuales se convierten en prebendas, la libertad de prensa es mínima, y la pobreza aumenta,  los intelectuales nicaragüenses se dedican a las discusiones históricas como si el refrán que “cualquier tiempo pasado fue mejor”, es más importante que la realidad cruda que atraviesa la sociedad nicaragüense.

Esta crisis de pensamiento crítico es el resultado  de una profunda apatía  intelectual  que ha  aprovechando el gobierno Orteguista para penetrar a todos los estratos sociales, sin que los “intelectuales” se preocupen por el futuro  del pequeño país que ahora cifra sus esperanzas en la quimera de un canal interoceánico”. (ver artículo completo).

Pero la autora de Líneas de fuego no se quedó con su denuncia al autoritarismo contra la libertad de expresión, hablo también en la conferencia de prensa  del negocio millonario de las frecuencias radioeléctricas y la injerencia de un empresario mexicano en este lucrativo negocio. La escritora afirmó que: “en Nicaragua lo que existe es un duopolio de medios de comunicación, compuesto por el empresario mexicano Ángel González y el Gobierno de Daniel Ortega”.

Para dar una idea más clara sobre la crisis  de libertad de expresión en Nicaragua hay que evidenciar que este “modelo “de administración de medios de comunicación está siendo diseminado por los gobierno autoritarios, especialmente en Venezuela, Ecuador y Bolivia y lógicamente Nicaragua. “Es más, en muchos países pobres o en los que tienen regímenes autocráticos, las acciones gubernamentales pesan más que Internet a la hora de definir cómo y quién produce y consume la información. Hay un hecho sorprendente que lo ilustra: la censura está en pleno apogeo en la era de la información” (La mordaza en la era digital/www.elpais.com)

El Festival de poesía de Granada, había sido durante una década una mera fiesta intelectual, sin más trascendencia que la visita de laureados escritores y bajo la sospecha de que era otro instrumento más del gobierno populista para enmascarar su autoritarismo.  Francisco de Asís “Chichí” Fernández  ha sido señalado como un poeta al servicio del orteguismo y que baila al son que le tocaban los intelectuales pro gobiernistas. Quizás por eso les daba poca beligerancia a la Gioconda y al poeta Cardenal. Pero la enfermedad prolongada de Chichi le dió la oportunidad a Gioconda para hablar de la realidad nicaragüense en el festival.

Enfermo Chichí e imposibilitado de seguir “mangoneando” el festival entregó las riendas de éste a Gioconda.

La poetisa de Sobre la Grama y que admiraba Carlos Martínez Rivas, este año 2015, rompió cadenas, denunció la falta de libertad de prensa y le inyectó la vitalidad que necesitaba el festival de poesía de Granada. El XI festival de poesía dedicado a Enrique Fernández Morales marcó un nuevo rumbo en la fiesta cultural Granadina.

Como decimos los aficionados a las carreras de caballos: Gioconda es un longshot.

Y como dicen los mexicanos: ¿De qué lado masca la iguana?

La respuesta de la poetisa Rosario Murillo está por verse. Seguro que será contundente también.

La batalla de poetisas ya comenzó.

(1) Poetisa, ensayista y novelista, nació en Managua el 9 de Diciembre de 1948. Estudió en el Colegio de la Asunción, hasta tercer año de secundaria; luego se bachilleró en Madrid, España. En  Estados Unidos se graduó en el Colegio Charles Marcus Price. En 1970 comenzó a publicar en La Prensa Literaria, revelando una gran sensibilidad poética femenina. En 1972 obtuvo el Premio de Poesía ” Mariano Fiallos Gil ” y en 1978 el ” Casa de las Américas”. 
Sin duda la escritora más completa de Nicaragua en las últimas décadas.
Gioconda Belli se reveló como poetisa en 1970, consagrándose en 1972 con el premio ” Mariano Fiallos Gil ” y expresando una feminidad desnuda y plena en Sobre la grama (1974).

Tampa, Florida, Febrero 2015

Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Deja un comentario