En llamada telefónica a radioemisora se atribuyen ataque a estación de policía

En una llamada telefónica a Radio Corporación, una voz que se identificó como Enrique Aguinaga, alias “Comandante Invisible”, reivindicó el ataque a la estación policial de San Pedro del Norte, jurisdicción de Ubú Norte en Paiwas, Región Autónoma del Atlántico Sur, ocurrido en la primera hora del domingo 30 de noviembre.

En un incidente armado no reportado aún por la Policía Nacional resultó herido el suboficial José Ángel Gómez, quien está fuera de peligro. Además, se reportó desaparecido el suboficial Isaías Chavarría quien fue secuestrado por la agrupación armada, según lo dicho por el “Comandante Invisible” a la estación radial.

Aguinaga se atribuyó el ataque a la estación de Policía y el secuestro del suboficial Isaías Chavarría secuestrado junto a un grupo cuyo número no precisó, así como el nombre de la presunta organización.

En la comunicación telefónica por celular, a ratos entrecortada, dijo que el oficial de policía sería entregado “en las próximas horas” a funcionarios del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, CENIDH.

Agente policial estaría amarrado

Luego de que el llamado “Comandante Invisible” diera su versión de lo que habría ocurrido esa noche, y a petición de los periodistas de Radio Corporación, Enrique Aguinaga puso al teléfono a la persona que se identificó como Isaías Chavarría, quien reconoció que estaba en poder de un grupo armado.

Dijo a la estación radial que estaba bien, sin heridas o golpes, aunque lo mantenían amarrado. Contó que lo estaban trasladando “de grupo en grupo como medida de seguridad”.

El presunto policía dijo que él estaba de guardia en la esquina de la Alcaldía cuando ocurrió el ataque, que al sonar los disparos corrió del sitio pero fue a caer a “una emboscada”.

Esto lo corroboró también Aguinaga quien dijo que los agentes de Policía no dispararon “un solo tiro” en reacción al ataque. “Disparamos con dos pistolas”, agregó la persona al teléfono.

El turno de vigilancia de Chavarría, según el relato, era de once a tres de la mañana y que tenía una hora de estar de guardia cuando ocurrieron los hechos.

Trinchera de la Noticia

Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Deja un comentario