Empresa privada de luto ante fallecimiento de don Alfredo Pellas Chamorro | Nicaragua

Don Alfredo Pellas (derecha) a los 97 años de edad. / Imagen cortesía de El Nuevo Diario.

Don Alfredo Pellas (derecha) a los 97 años de edad. / Imagen cortesía de El Nuevo Diario.

El empresario Alfredo Pellas Chamorro, padre del fundador del consorcio empresarial Grupo Pellas, falleció ayer a la edad de 97 años, dejando un enorme y sólido legado de valores que siempre guiaron su comportamiento en función de la confianza, respeto, humanismo y responsabilidad, dice la nota que publica este sábado El Nuevo Diario.

“Don Alfredo fue una piedra fundamental en la construcción de nuestras compañías y nos deja un legado imperecedero, para que juntos sigamos siendo lo que él nos enseñó a ser: empresas exitosas inspiradas en la ética y en valores cristianos, con un profundo sentido de compromiso social. La vela se desarrollará el sábado tres de octubre, de 04:00 a 10:00 p.m., en la casa de la familia Pellas en la ciudad de Granada”, expresó por su parte Ariel Granera, director Corporativo de Comunicación del Grupo Pellas en una nota enviada a los medios.

Pellas Chamorro nació el tres de mayo de 1918. Se graduó en la Universidad de Stanford, de ingeniero en Minas con especialización en el grado de doctor y asumió en 1952 la dirección de “The Nicaragua Sugar Estates Limited” y de la “Compañía Licorera de Nicaragua”, fabricante de Ron Flor de Caña. “Don Alfredo Pellas Chamorro se casó con la señora Carmen Teresa Emilia Chamorro Benard (doña Nena). De este matrimonio nace la quinta generación de la familia Pellas, conformada por: Carlos Francisco, Francisco Alfredo, Silvio Federico y Lucía de Fátima Pellas Chamorro”, informó una semblanza distribuida a los medios de comunicación.

“El período al mando de don Alfredo Pellas Chamorro es el cuarto en la historia de The Nicaragua Sugar Estates Limited; fue con él al frente que se realizaron ajustes a la fábrica para ampliar su eficiencia y capacidad de molienda. Aportó para tal fin su calidad humana, su capacidad intelectual y creativa, su disciplina laboral y su interés por los trabajadores más humildes”, agregó.

“Una de las primeras obras sociales de relevancia que hizo don Alfredo Pellas fue la construcción del hospital del Ingenio San Antonio, en 1960, para la atención de los colaboradores y sus familias. Como homenaje, a partir de 2012, este lleva el nombre de Hospital Alfredo Pellas Chamorro. Allí actualmente se atiende gratuitamente, en promedio, a 9,000 mil personas cada año. Don Alfredo llevó por primera vez la Seguridad Social al campo. Así, The Nicaragua Sugar Estates Limited fue la primera empresa del sector agrícola nicaragüense en brindar este importante servicio a sus trabajadores”, continuó.

La emblemática Flor de Caña

Él dirigió, en los años sesenta, los cambios que permitieron el crecimiento de “The Nicaragua Sugar Estates Limited” y de la Compañía Licorera de Nicaragua. El Ingenio San Antonio, con él a la cabeza, consiguió zafras récords. Don Alfredo también impulsó el fortalecimiento de Flor de Caña, transformándola en la bebida espirituosa por excelencia de los nicaragüenses. Expandió la marca en la región centroamericana y lanzó nuevos productos que marcaron toda una época como:

Flor de Caña Etiqueta Negra, Flor de Caña Etiqueta Superior y Flor de Caña Oro. Fue don Alfredo quien echó a andar el Banco de América, un proyecto financiero que no solo representó un modelo de éxito y organización para la banca nicaragüense, sino también una referencia en Centroamérica. Es importante destacar que en 1971, Credomatic -empresa adquirida por el Banco- fue la primera en introducir tarjetas de crédito y financiamiento en el país.

“Como líder del conglomerado empresarial más importante de Nicaragua, don Alfredo fue un factor fundamental durante toda la segunda mitad del Siglo XX e inicios del Siglo XXI en el fortalecimiento de las organizaciones del sector privado nicaragüense. A lo largo de su vida le tocó enfrentar situaciones difíciles ligadas al acontecer nacional, como los períodos de los años 70 y 80, que vieron el surgimiento de la revolución sandinista y la confiscación del Ingenio San Antonio. Fue un caballero y un gran negociador, que rechazó irse del país aun en momentos de mucha convulsión y adversidades. A principios de los años 90, le pasó el mando de las compañías del Grupo Pellas a su hijo Carlos Pellas Chamorro”, concluyó la semblanza. Con información de Carta Bodán.

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