Congresista califica como "miope" política de Obama sobre Honduras - Nicaragua Hoy
La congresista estadounidense por Florida, Ileana Ros-Lehtinen, sacudió la política exterior de los Estados Unidos con respecto a la crisis que vive Honduras, a raíz de que los Poderes del Estado de esa nación centroamericana, por medio del ejército, destituyeran el pasado domingo a Manuel Zelaya Rosales como Presidente de la República, acusado de reiteradas violaciones a la Constitución Política.
Ros-Lehtinen entregó a Barack Obama una carta en la que cuestiona frontalmente el apoyo brindado a las resoluciones que respaldan José Manuel Zelaya, al tiempo que resalta las críticas que han surgido durante los últimos días señalando a Estados Unidos como "cómplice" del escalamiento de la crisis constitucional hondureña.
"En la OEA y en la Asamblea General de las Naciones Unidas, esta semana, los Estados Unidos aceptaron los textos de resoluciones redactados por el Sr. Zelaya y sus asesores inmediatos y estuvieron de acuerdo en las propuestas presentadas por los líderes de Venezuela, Nicaragua, Bolivia, todo en nombre del consenso", dice parte de la carta que la representante ante el Congreso de los Estados Unidos de América entregó a Barack Obama.
La siguiente es una traducción no oficial del texto de la carta:
Estimado Señor Presidente:
Deseo aprovechar esta oportunidad para manifestar mis preocupaciones, cada vez mayores, sobre el enfoque de los Estados Unidos a los Derechos Humanos, los principios democráticos, el Estado de Derecho y las instituciones constitucionales en el Hemisferio Occidental, concentrándome en la respuesta de su Administración a la crisis constitucional en Honduras y en el papel de los Estados Unidos en la Organización de Estados Americanos y en las Naciones Unidas en relación con esta situación.
Esperaba que la Administración adoptara un enfoque deliberativo y responsable sobre los acontecimientos en Honduras. Sin embargo, la posición de los Estados Unidos aparenta estar enfocada desde un inicio en apoyar a un individuo, el Presidente José Manuel Zelaya Rojas, sin tomar en consideración la Constitución de Honduras, el Estado de Derecho y las instituciones democráticas. Este miope enfoque centrado en Zelaya se ha intensificado en las últimas 72 horas desde que surgieron reportes indicando que los militares hondureños habían tomado en custodia al Sr. Zelaya y que este había abandonado Honduras.
Hay numerosos reportes contradictorios sobre los eventos que han acontecido en Honduras en los últimos días. Los hechos están en disputa. Aun así, no parece haber habido un intento por parte de los Estados Unidos de establecer la verdad sobre el estado de la democracia y el orden constitucional en este país de Centroamérica, antes de llegar a conclusiones sumarias y emitir condenas basadas en información incompleta.
Sin embargo, Sr. Presidente, la crisis constitucional en Honduras no comenzó el domingo, 28 de junio, sino, al menos, tres meses antes, cuando el Sr. Zelaya emitió un decreto ejecutivo el 23 de Marzo de este año convocando a un referendo para extender su periodo presidencial a ser realizado antes de Julio. A pesar de la clara prohibición establecida en el artículo 5, en el artículo 374 y en otros artículos de la Constitución de Honduras concernientes al periodo presidencial y a los parámetros para un referendo, aparentemente Estados Unidos apoyó incondicionalmente los planes del Sr. Zelaya.
La Corte Suprema de Honduras, las cortes Administrativas, la Procuraduría General, el Comisionado para los Derechos Humanos, el Tribunal Electoral y el Congreso Nacional, todos declararon ilegal el referendo. Acciones legislativas adicionales fueron tomadas por el Congreso Nacional de Honduras el 23 de Junio para prevenir las violaciones del Sr. Zelaya al estado de derecho y a los preceptos constitucionales. Estados Unidos falló en tomar medidas eficaces, bilateralmente o a través de la Organización de Estados Americanos, para apoyar los legítimos esfuerzos de las otras ramas (del mismo rango constitucional) del gobierno democrático de Honduras para encauzar la ley hondureña. El viernes 26 de julio, el Sr. Zelaya emitió otro decreto ordenando a los empleados del gobierno participar en una Encuesta de Opinión Pública para convocar a una Asamblea Nacional Constituyente, lo cual nos han informado habría accionado el articulo 239 de la Constitución de Honduras requiriendo relevarlo de sus deberes y deponerlo del cargo. Estados Unidos no reaccionó. Como tal, muchos argumentan que Estados Unidos es cómplice en el escalamiento de la crisis constitucional en Honduras.
En la OEA y en la Asamblea General de las Naciones Unidas, esta semana, los Estados Unidos aceptaron los textos de resoluciones redactados por el Sr. Zelaya y sus asesores inmediatos y estuvieron de acuerdo en las propuestas presentadas por los líderes de Venezuela, Nicaragua, Bolivia, todo en nombre del consenso. Unirse precipitadamente y a fondo, o servir de caja de resonancia, no ayuda a nuestros intereses políticos, económicos o de seguridad en la región.
Viendo hacia adelante, tengo la esperanza, Sr. Presidente, que su Administración no hará depender la respuesta de Estados Unidos en informes sin confirmar y acusaciones de fuentes con intereses propios en determinados resultados que pueden, o no, convenir a los intereses de Estados Unidos. En lugar de eso, debemos trabajar juntos para hacer avanzar los principios básicos de Estados Unidos y lograr el objetivo declarado de consolidar y reforzar el estado de derecho y las instituciones democráticas en nuestro Hemisferio.