Destituidos: Orteguismo acabó con institucionalidad democrática y Estado de Derecho

Wilber López

Wilber López

En conferencia de prensa los ilegalmente destituidos diputados democráticos manifestaron este viernes, que su destitución masiva constituye un hecho sin precedentes en la historia de Nicaragua y con ella el régimen de Daniel Ortega está dando un golpe de Estado al Poder Legislativo, demostrando desprecio por el voto ciudadano y destruyendo la ya debilitada democracia representativa en Nicaragua al cerrar el último espacio institucional para la oposición.

Wilber López dijo que la destitución de los 28 diputados de la oposición “constituye la demolición del último bastión de la institucionalidad democrática y el Estado de Derecho porque violenta todos los procedimientos legales y destruye las bases del sistema constitucional nicaragüense”.

El ex legislador expresó que al destituir a diputados electos con más del 30% de los votos en las elecciones de 2011 se está desconociendo la voluntad popular expresada en las urnas, que constituye la base de la democracia representativa.

Agregó que “al emitir el Poder Electoral una resolución mandando al Poder Legislativo a destituir a parte de sus integrantes, se rompe el principio de independencia y equilibrio de Poderes del Estado”.

Añadió, que al eliminar a la única bancada opositora en la Asamblea Nacional se violenta el principio de pluralismo político, pues el Parlamento nicaragüense queda integrado solamente por la bancada oficialista y los diputados de otras denominaciones políticas que han aceptado públicamente colaborar con el régimen.

Elman Urbina

Elman Urbina

En esta conferencia de prensa, el diputado de Chontales, Elman Urbina, quien pese a no estar en la lista de los 28 legisladores destituidos, en una acto de patriotismo renunció públicamente a su condición de parlamentario, por principios democráticos y solidaridad con sus ex colegas.

“En solidaridad con mis amigos y ex colegas diputados democráticos y en solidaridad con el pueblo de Nicaragua y como un mensaje a chontales donde fui electo, el día en estos momentos pongo mi renuncia porque no reconozco la sentencia de la Corte Suprema de Justicia, en donde le entregó la representación legal del PLI al señor Pedro Reyes” expresó entre aplausos.

MENSAJE DE LOS DIPUTADOS DEMOCRATICOS ILEGALMENTE DESTITUIDO HOY DE LA ASAMBLEA NACIONAL

El día de hoy,  28 diputados propietarios y suplentes ante la Asamblea Nacional hemos sido destituidos por el Consejo Supremo Electoral con la complacencia de quienes manejan el Poder Legislativo, alegando falsamente que violamos el arto. 24 inciso 8 de la Ley Orgánica que establece “son causas de falta definitiva, y en consecuencia acarrea la perdida de condición de diputado o diputada, las siguientes: 8 cambio de opción electoral de partido político, por el que fue electo, en el ejercicio de su cargo”.

Los 28 diputados democráticos electos en 2011 bajo la bandera de la Alianza PLI y que hoy hemos sido ilegalmente removidos de nuestros cargos hacen saber a la ciudadanía nicaragüense y a la comunidad internacional lo siguiente:

La destitución masiva de los diputados de oposición constituye un hecho sin precedentes en la historia de Nicaragua y con ella el régimen de Daniel Ortega está dando un golpe de Estado al Poder Legislativo, demostrando desprecio por el voto ciudadano y destruyendo la ya debilitada democracia representativa en Nicaragua al cerrar el último espacio institucional para la oposición.

La destitución de los diputados opositores constituye la demolición del último bastión de la institucionalidad democrática y el Estado de Derecho porque violenta todos los procedimientos legales y destruye las bases del sistema constitucional nicaragüense:

  • Al destituir a diputados electos con más del 30% de los votos en las elecciones de 2011 se está desconociendo la voluntad popular expresada en las urnas, que constituye la base de la democracia representativa.
  • Al emitir el Poder Electoral una resolución mandando al Poder Legislativo a destituir a parte de sus integrantes, se rompe el principio de independencia y equilibrio de Poderes del Estado.
  • Al eliminar a la única bancada opositora en la Asamblea Nacional se violenta el principio de pluralismo político, pues el Parlamento nicaragüense queda integrado solamente por la bancada oficialista y los diputados de otras denominaciones políticas que han aceptado públicamente colaborar con el régimen.

Resulta particularmente grave que este hecho ocurra cuatro meses antes de unas elecciones generales con un claro propósito intimidatorio a los ciudadanos que adversan al régimen y que, según los resultados electorales oficiales ha representado no menos del 40% de la ciudadanía en todos los procesos electorales precedentes.

La destitución de los diputados opositores, unida a la reciente exclusión de la que sería la única coalición opositora en los próximos comicios, constituye la confirmación de que el proyecto del régimen de Ortega es imponer un sistema de partido de partido único, con un grupo de pequeños partidos satélites dispuestos a prestarse a participar en unas elecciones carentes de legalidad y legitimidad.

De cara a la ciudadanía, una vez cerrados los espacios institucionales de participación política, es previsible un recrudecimiento de la represión, por la vías de hecho o utilizando el aparato de coerción estatal, contra los líderes opositores y ciudadanos que adversan al régimen.

Estas acciones evidencian asimismo un menosprecio a la comunidad internacional y a los representantes de las principales denominaciones religiosas, del sector privado y de los organismos de sociedad civil que han formulado reiterados llamados al gobierno para que permita elecciones libres como única vía para preservar las libertades individuales, la estabilidad económica y la paz social en Nicaragua.

Ante la gravedad de los hechos expuestos, formulamos un urgente llamado a la comunidad internacional, en particular a los gobiernos y organismos centroamericanos y hemisféricos, a abordar con urgencia dentro de sus marcos institucionales  la situación de la democracia y el Estado de Derecho en Nicaragua, y a adoptar acciones que orientadas a la restitución de las elecciones libres, participativas y con observación internacional y a la inmediata restitución de los legisladores ilegalmente removidos de sus cargos, como primeros pasos para garantizar la restablecimiento de la democracia y los derechos humanos en nuestro país.

Los nicaragüenses que creemos en la libertad y la democracia, y que por tal razón nos oponemos al régimen de Daniel Ortega, somos la mayoría y como tales debemos movilizarnos para defender nuestro derecho a elegir y vivir en paz, debemos movilizarnos para exigir nuevas elecciones, elecciones verdaderas y no una farsa electoral como la que pretenden imponernos.

Managua, 29 de julio del 2016.

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