¿Contra un canal intercontinental comunista?

Ilustración / Imagen de gorgojocritico.blogspot.com

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Por Sergio Simpson / Periodista

Como resultado de la represión navideña a protestantes campesinos en la cuenca este del Lago Cocibolca, en Nicaragua escuché opiniones en varios medios de comunicación radial alertando al país de la expansión de China. Algunas personas proponen rebelarse en armas contra el chino-comunismo, otras alaban la obra que “le permitirá a Nicaragua salir de la miseria” económica mental.

Un tema recurrente desde la colonia española que anteriormente involucró varios imperios, en un país de tradición guerrera, con miles de muertes por sublevaciones, en batallas donde hay culateados, heridos, desaparecidos, torturados, confiscados, asesinados.

Nuevamente, en este territorio de ubicación geopolítica económica importante, intereses de otros países provocan rencillas internas que se manifiestan en las calles, en un ambiente que mantiene un nivel bélico por la represión de la clase dominante, la que se ha agenciado capital elevado en relación a los bajos niveles de efectividad y productividad del país, aumentando la cantidad de millonarios ligados a la administración estatal.

La estructura mental de quienes han gobernado no ha variado mucho, persiste el caudillismo y el consecuente reclamo al derecho de justicia social, erradicar de una vez las concepciones y conductas sustentadoras de la miseria en la cual habita la mayoría.

Es la dominación del padrote y su cortesanía, y la rebelión de los que reclaman transparencia en el gobierno de Daniel Ortega y aplicación justa de las leyes.

Protestantes son presos políticos

Las recientes protestas de campesinos habitantes de la zona del río Tule, se debe a que no quieren vender su tierra a la transnacional HKND, han causado una nueva conmoción política, cerca de cincuenta prisioneros, la mayoría los nombran “detenidos” o “secuestrados” por las fuerzas de seguridad del país. En realidad son “prisioneros políticos” capturados al amanecer del 24 de diciembre.

Tropas especiales del Ejercito y Policía nacional operan como sistema de seguridad de la corporación financiera asiática, escoltando a funcionarios que en esta etapa se mueven en varios territorios de la trazada ruta de 278 kilómetros del canal, cuyos extremos son Punta Gorda en el Mar Caribe y Brito en el Océano  Pacifico. Ingresan a la propiedad rural, censan, miden, sin consentimiento del dueño, invaden su tierra, sin orden judicial.

Las fuerzas armadas, subordinadas al presidente Daniel Ortega, garantizan los negocios canaleros de más de 5 mil millones de dólares y no son de total dominio público. En el documento oficial leemos: El Proyecto de Desarrollo Integral del Gran Canal de Nicaragua, tiene un significado importante para Nicaragua. Dicho proyecto puede reducir en gran medida la distancia desde los países de Asia a Norteamérica, a la costa este de Sudamérica y a los países de Europa. Asumirá el 5% del transporte de la totalidad del comercio mundial, lo cual representará enormes beneficios económicos para Nicaragua. Con la duplicación del PIB nacional, Nicaragua se convertirá en uno de los países más ricos de América Central. Así mismo, van a participar de forma directa en la construcción de este proyecto más de 50,000 trabajadores. En la etapa de operación, se van a generar más de 200,000 empleos.

Aun con esa propuesta y la propaganda oficial promoviéndola, un sector de la sociedad ha cuestionado el proceso jurídico para otorgar la concesión, con rango de ley; el ocultamiento de información, el método de consulta,  los daños ecológicos, entre ellos al Lago Cocibolca que será atravesado de lado a lado en una distancia de 105 kilómetros; el nombramiento de Laureano Ortega Murillo, hijo del matrimonio presidencial, como principal negociador internacional.

Aparece el comunismo chino

Hasta ahora no satisface a quienes serán afectados. Un sector de la sociedad nicaragüense exige transparencia, y acusa a Ortega de entregar el país en una transacción que nada más generará buenas ganancias a los del consorcio gobernante y sus aliados.

Los campesinos declararon arraigo a su tierra y se niegan a vender. No serán afectado sólo quienes viven exactamente en lo que serán los 750 metros de ancho del canal, no se sabe cuántos miles de campesinos mestizos e indígenas tendrán que desalojar.

La protesta contra el canal se está convirtiendo en la protesta contra el comunismo chino y de Daniel Ortega y la clase política afín a él y a la tradición y costumbre de enriquecerse en el ejercicio de sus funciones administrativas.

En la década de los ochenta, Nicaragua era pieza en el tablero de las negociaciones de Estados Unidos y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, dos imperios, entonces con Ortega de gobernante.

Ahora de nuevo gobernando Daniel, el país es clave en la inversión de China en el continente americano, dominarán el mercado occidental, con esa justificación los voceros gubernamentales creen fortalecer la imagen de Daniel como patriarca, a los publicistas oficiales les falta decir que partirá las aguas del lago para salvar a su pueblo.

La intervención de intereses foráneos en los asuntos del país persiste porque el modelo de gobernar ha sido para crear y acumular fortuna individual, no hay limites, ni ética, ésta se sitúa encima de cualquier dizque concepción política e ideológica, es una actitud en la vida difícil de alcanzar, más ostentando poder vertical.

La resistencia de la población y la represión militar sigue siendo la relación entre quienes dominan la estructura del estado y quienes exigen les respeten sus derechos.

La demanda de la gente es quedarse a vivir en su casa, con sus cultivos y animales, vivir de la tierra, con sus muertos; en las comunidades originarias del Caribe nicaragüense, no hay personas que no posean vivienda.

En Nicaragua los únicos nómadas que existen son los que no subsisten en un lugar porque no tienen vivienda, trabajo, o las dos cosas.

Siempre he peguntado a quienes residen en el extranjero, si no desean vivir en Nicaragua: algunos lo desean, a otros ni se les ocurre, menos bajo influencia del comunismo chino.

Lunes 29 diciembre 2014 – Matagalpa

Sergio Simpson

Director

Centro de comunicación y estudios sociales (CESOS)

Managua y Matagalpa, Nicaragua
http://sergiosimpson.blogspot.com/

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