Continúan protestas contra canal interoceánico en Nicaragua

Pobladores de diferentes puntos del departamento de Rivas aseguraron que no van a vender “ni un palmo de tierra” y exigieron que se respete su derecho a trabajar en paz. Imagen de LA PRENSA/J.TORRES

Pobladores de diferentes puntos del departamento de Rivas aseguraron que no van a vender “ni un palmo de tierra” y exigieron que se respete su derecho a trabajar en paz. Imagen de LA PRENSA/J.TORRES

Este sábado 1 de noviembre se realizó en la ciudad de Rivas la primera marcha a nivel departamental en contra de la construcción de un canal interoceánico Nicaragua, obra dada en concesión por el gobierno de Daniel Ortega a un consorcio chino de orígenes oscuros que se denomina HKND Group.

El punto de concentración fue el puerto lacustre de San Jorge, donde decenas de personas llegaron procedentes de la Isla de Ometepe, la más grande de las islas e isletas que adornan el majestuoso lago Cocibolca (de agua dulce).

Junto con los isleños se congregaron pobladores del mismo San Jorge y fueron los primeros en llegar a la rotonda de Rivas. Luego se sumaron dueños de propiedades de otras comunidades de Potosí, Buenos Aires, Tola y el municipio de Rivas, indica una información del diario La Prensa.

¿Qué quieren los campesinos?” “¡Qué se vayan los chinos!” y “Patria libre o morir, fueron algunas de las consignas que la población rivense coreaba durante la marcha de protesta.

Varios dirigentes comunales coincidieron en que Daniel Ortega, con la decisión de construir el Canal sin una consulta previa, “ha atropellado nuestros derechos, se ha atropellado la Ley de Autonomía. Lamentablemente hoy vemos que el comandante Ortega está pisoteando nuestros derechos”.

Para Fátima Duarte, concejal del FSLN en San Jorge, Rivas, la Ley 840 “va contra los derechos de las personas, no respeta el valor, ni la dignidad de las personas”.

La ley 840 fue aprobada el 13 de junio de 2013 y a través de ella se traza la ruta del proyectado canal interoceánico sin consulta previa a miles de personas que resultarían expropiadas y desplazadas, incluyendo a etnias milenarias del Caribe nicaragüense.

Diversas organizaciones ambientalistas, nacionales e internacionales, han alertado sobre el inminente daño que la construcción del canal interoceánico ocasionaría al lago Cocibolca o de Nicaragua, con graves consecuencias ecológicas para toda la región centroamericana.

El pasado jueves 30 de octubre organizaciones de la sociedad civil entregaron una propuesta de ley en la Asamblea Nacional de Nicaragua para que dicha ley sea derogada.

El Movimiento por Nicaragua, la Coordinadora Civil, Hagamos Democracia y Unión Ciudadana, formaron parte de las organizaciones no gubernamentales que acompañaron la entrega de la propuesta de ley. También los juristas Carlos Tünnermann y Julio Icaza estuvieron entre las personalidades que demandan la derogación.

Anuncian plantón nacional el 10 de diciembre

Octavio Ortega Arana, dijo que en Rivas hay mucha gente con ansias de participar en las protestas “pero no tenemos recursos para transportarlos, pero a pesar de la presión para que los dueños de vehículos no transporten a la gente, a pesar de la amenaza de una contra marcha, la gente de Rivas está respondiendo que no tiene miedo, y vamos para Managua a un plantón nacional el próximo 10 de diciembre.

“Una monstruosidad” dice Ernesto Cardenal

El escritor, poeta y sacerdote Ernesto Cardenal, calificó el proyecto canalero como una monstruosidad”, en un artículo publicado el 1 de noviembre recién pasado en el diario La Prensa.

El presidente Daniel Ortega con el poder omnímodo que él y su mujer tienen sobre este país, hizo que el Congreso Nacional aprobara en un solo día la creación de una ley para la construcción de un Canal Interoceánico. Esta ley no fue consultada en absoluto con la población. Al día siguiente de aprobada la ley fue otorgada una concesión con rapidez vertiginosa, a pesar de que afectará a Nicaragua por más de cien años, y la concesión fue hecha a un chino hasta entonces desconocido de nombre Wang Jing. La concesión solo otorga derechos a Wang Jing pero no le impone ninguna obligación”.

Retomando los numerosos cuestionamientos ambientales, sociales y legales en contra del Canal Interoceánico, por los impactos que causaría al Lago Cocibolca, a las poblaciones y a las propiedades, Cardenal refiere que acabar con el Lago de Nicaragua sería el crimen más grande de la historia de nuestro país, y Ortega pasaría a ser una figura más abominable que William Walker.

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