¿Cómo terminó Lionel Messi ganando el Balón de Oro?

Lionel Messi / Imagen de gestion.pe

Lionel Messi / Imagen de gestion.pe

La decisión de la FIFA de otorgarle el Balón de Oro de Brasil 2014 al astro argentino Lionel Messi fue recibida con sorpresa y críticas. Messi deslumbró en el inicio del campeonato, marcando cuatro goles en tres partidos de la fase de grupos, pero su estrella fue perdiendo brillo hacia el final del torneo.

Un total de 10 jugadores fueron nominados. Por Argentina también aparecieron Angel Di María y Javier Mascherano. Por el campeón, Alemania, estuvieron Mats Hummels, Toni Kroos, Philipp Lahm y Thomas Muller. El brasileño Neymar, el holandés Arjen Robben y el colombiano James Rodríguez, líder goleador del torneo, completaron la lista.

A diferencia de mundiales anteriores, la selección corrió por cuenta del Comité de Estudios Técnicos de la FIFA, un grupo de 13 expertos de distintas nacionalidades. Previamente, el elegido surgía de una votación a cargo de medios de comunicación acreditados en el torneo.

Y después de Brasil, Maracaná

A Alemania le llegó su momento en el mejor de los escenarios para ser la primera europea que gana la Copa en América. Maracaná y Argentina dignificaron el triunfo alemán en una excelente final por intensa, divertida e igualada, imposible para Messi, más futbolista que goleador en Río: el mundo al revés en el día que se jugaba el título. Abatida desde 1996, cuando levantó la Eurocopa con Vogts, Alemania supo digerir las dolorosas derrotas con España en la Eurocopa y el Mundial y encajar también los tiros de Balotelli en Varsovia para cantar victoria en Brasil con un gol de uno de sus jugadores recurso: Götze.

A pesar de ser exigido hasta el límite, no falló el equipo de Löw en el último esfuerzo, ganador precisamente cuando su jerarquía en la cancha estuvo más discutida que nunca por un contrario muy crecido y mejorado, un coloso defensivamente, solo falto del gol de Messi. A Argentina de nada les sirvió llevar al 10 hasta Maracaná y a Alemania hasta la prórroga, dominada por el mejor equipo del torneo, cuatro veces campeón, la selección de moda por su riqueza futbolística y juego coral, digno sucesor de España. No fue el Mundial de Messi sino de Alemania.

La Argentina de Messi jugó siempre de orgullosa visitante, a la contra, también la final, que disputó con su zamarra azul por la condición de local de Alemania. Nadie habla bien de La Albiceleste, y menos la anfitriona Brasil, martirizada por el cancionero de la hinchada que tomó las sedes de la Copa en que jugaba Argentina. El calor de su afición ha sido el combustible de un equipo cuyo mayor elogio recibido fue el de su competitividad, una manera elegante de no hablar de fútbol sino de cuantas cosas le rodean, no siempre para bien, y hay que ser respetuosos con Argentina.

Carta Bodán

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