Científicos controlan animal con ondas sonoras | ciencia

El neurobiólogo Sreekanth Chalasani (en el centro) con su equipo. / INSTITUTO SALK. Cortesía de El País de España.

El neurobiólogo Sreekanth Chalasani (en el centro) con su equipo. / INSTITUTO SALK. Cortesía de El País de España.

El vídeo es impactante. Un gusano que comparte el 40% de sus genes con el ser humano se mueve de izquierda a derecha. De repente, pega un giro brusco sin causa aparente y da media vuelta. La escena se produce en un laboratorio del Instituto Salk en La Jolla (EE.UU.) y el gusano no es un bicho normal. Ha sido modificado genéticamente para que algunas células de su sistema nervioso se activen con ultrasonidos, ondas sonoras imperceptibles por el oído humano. El gusano es una marioneta y los hilos son sonidos inaudibles. El titiritero es el neurobiólogo Sreekanth Chalasani.

Con estos mimbres, un escritor de ciencia ficción necesita poco más para armar una historia de zombis humanos movidos por ultrasonidos, pero tendrá que echarle mucha imaginación. La nueva técnica, bautizada sonogenética, de momento solo se ha probado en gusanos de la especie Caenorhabditis elegans, unas criaturas de un milímetro muy utilizadas por la comunidad científica para estudiar enfermedades como el alzhéimer y la obesidad.

La sonogenética es una técnica similar a la más veterana optogenética, en la que se instalan genes de algas sensibles a la luz a bordo de virus inofensivos que infectan a animales (terapia génica). El nuevo material genético en las neuronas animales produce proteínas que funcionan como un interruptor de las células, apagándolas y encendiéndolas en función de ráfagas de luz láser emitidas por los científicos. Con la optogenética ya se ha logrado controlar el comportamiento de monos y es muy utilizada para averiguar la función de células concretas.

“Si utilizamos terapia génica y un virus terapéutico [como en la optogenética], podríamos hacer que determinadas neuronas humanas fueran temporalmente sensibles a señales de ultrasonido para ciertos tratamientos neurológicos”, imagina Chalasani, principal autor del estudio. “Tenemos que trabajar mucho más antes de que podamos utilizar este método para una terapia en humanos, pero somos optimistas”, sostiene. Chalasani cree que la sonogenética podría emplearse en el futuro como técnica contra el párkinson en sustitución de la actual estimulación cerebral profunda, un tratamiento que requiere implantar un electrodo dentro del cráneo de un paciente para estimular con electricidad zonas específicas de su cerebro.

El equipo de Chalasani detectó en la membrana de algunas células una proteína sensible a los ultrasonidos. Luego modificó genéticamente a los gusanos para que algunas de sus neuronas incluyeran este interruptor natural de encendido y apagado. “Ahora tenemos que demostrar que esta técnica funciona en otros animales, incluyendo los ratones”, admite el neurobiólogo. Carta Bodán. Video en sitio de El País de España.

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