El zarpazo sorpresivo

Por Fabio Gadea Mantilla Querida Nicaragua: Luego de veintiún días de obligada ausencia vuelvo a escribirte. Quiero comenzar agradeciendo profundamente los centenares de llamadas telefónicas preguntando por mi salud y dándome el pésame por la muerte de mi hijo Milo Gadea y de mi hermano Heriberto, quienes fallecieron mientras me… Ver Nota