Archivo de la etiqueta: Nica Act

Herdocia recomienda “cautela” en lenguaje frente a Trump

Mauricio Herdocia
Mauricio Herdocia

El experto en derecho internacional, Mauricio Herdocia consideró este jueves que los presidentes del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), debieran pedir una reunión al nuevo Presidente de Estados Unidos, Donald Trump para discutir los beneficios y alcances del CAFTA y su continuación, y enviar señales antes de que Estados Unidos hable con México.

Herdocia precisó, en el programa de Jaime Arellano en el Canal 15, que no es lo mismo el peso que tiene México y lo que representa Centroamérica.

En cuanto a Nicaragua, consideró que Trump hereda una posición dura del Departamento de Estado hacia las elecciones en nuestro país, una iniciativa de ley Nica Act y un diálogo entre el gobierno de Nicaragua y la OEA, por lo que recomendó “extremar las medidas de prudencia, las medidas de cautela y una de ellas es el lenguaje” porque Trump es “un presidente distinto, que no entiende la idea de que uno puede decir algo y hacer una cosa completamente distinta por abajo”.

“Clinton era mejor para nosotros”

Para el ex canciller liberal Francisco Aguirre Sacasa, Donald Trump no tiene experiencia en la geopolítica mundial y la diplomacia y por tanto hay que tratarlo con más realismo y prudencia.

Aguirre dijo, en VosTV del Canal 14, que con mayoritario control de los republicanos en el Congreso y el Senado, deberían esperarse reacciones hacia el gobierno de Nicaragua como la Ley Nica Act.

“Con un Presidente Trump uno no sabe por dónde va a saltar la libre y no tiene equipo y todo eso se tiene que valorar”, indicó.

Sostuvo para que Nicaragua era mejor interlocutora Hillary Clinton… Aguirre ve como posible la suspensión de Nicaragua del CAFTA por interés y presión política de los republicanos.

Recomendó por tanto que el gobierno aproveche el diálogo con la OEA, “para hacer reformas a corto plazo y corregir la percepción internacional de que nosotros tenemos un proceso electoral viciado, y tenemos que estar sensibles a los cambios que se producen en Estados Unidos y tomarlo muy en serio”. Informe Pastrán.



Ros-Lehtinen: Elecciones de Nicaragua fueron una farsa

Congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen
Congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen

La congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen expresó este domingo duras críticas en contra del proceso electoral que se desarrolló en Nicaragua ayer 6 de noviembre porque considera que las elecciones “no fueron libres, justas, o transparentes y no fueron supervisadas por observadores internacionales creíbles.”

Ros-Lehtinen publicó en su sitio oficial una declaración en la que destaca las movilizaciones pacíficas de la oposición nicaragüense para obtener unas elecciones libres y transparentes, con un árbitro aceptable y honorable para las partes contendientes y bajo observación nacional e internacional creíble.

Lejos de ocurrir eso, la congresista afirma: “La democracia en el país ha sido asfixiada, lo cual ha sido demostrado por el despojo de los líderes de oposición de sus partidos políticos y la despedida de los miembros de la oposición en la Asamblea Nacional”.

La declaración completa de Ros-Lehtinen dice:

“Mucho antes que se emitiera un voto en las elecciones de Nicaragua, los resultados fraudulentos ya estaban determinados, ya que Ortega, su esposa y su régimen corrupto usaron cualquier truco sucio disponible para preservar su dinastía a expensas del pueblo nicaragüense. Antes que abrieran los centros, el régimen de Ortega manipuló el sistema y usó su poder y control sobre el Consejo Electoral, el Poder Judicial, y cualquier otra institución para garantizar permanecer en poder a toda costa. 

“Las elecciones en Nicaragua no fueron libres, justas, o transparentes y no fueron supervisadas por observadores internacionales creíbles. La democracia en el país ha sido asfixiada, lo cual ha sido demostrado por el despojo de los líderes de oposición de sus partidos políticos y la despedida de los miembros de la oposición en la Asamblea Nacional.  

“Los nicaragüenses han protestado pacíficamente para que sus voces sean escuchadas porque desean elecciones libres y transparentes, no una farsa que pretende ser democrática. Los Estados Unidos y las naciones responsables en nuestro hemisferio no pueden dar legitimidad a esta elección. El NICA Act, que yo compuse con Albio Sires, está dirigido a responsabilizar a Ortega por sus acciones abusivas y ayuda a comenzar el proceso de restauración de la democracia y el respeto a los derechos humanos en Nicaragua.”

NOTA: El Nica Act, compuesto por Ros-Lehtinen, fue aprobado por la Cámara de Representantes el 21 de Septiembre 2016 y requiere que los EEUU se oponga a cualquier préstamo de parte de instituciones financieras internacionales que beneficien al régimen de Ortega hasta que se celebren elecciones libres, justas, y transparentes en Nicaragua y hasta que el régimen empiece a promover la democracia,  fortalezca la autoridad de ley,  y respete el derecho a la libertad de reunirse y la libre expresión.



¿Cuál injerencia?

Héctor Mairena
Héctor Mairena

Por Héctor Mairena

Como no podía ser de otra manera, el orteguismo ha respondido a la aprobación en primera instancia de la Nica Act, señalándola de ser una acción injerecista. Ciertamente no ha sido el propio Ortega, sino la gobernanta y vocera, quien presentó la reacción oficial. A tono, el coro de voceros oficiosos y plumíferos del régimen han desatado el discurso “anti imperialista”.

Casualmente las recientes declaraciones del viceministro ruso, Serguéi Riabkov, expresando su apoyo al FSLN en las denominadas elecciones de noviembre próximo, brindaron una oportunidad para que los que se erigen en defensores a ultranza de la soberanía nacional, reaccionaran a la injerencia rusa. Pero no. Hicieron mutis, y por el contrario, reprodujeron con alegre despliegue las declaraciones del vocero de Putin. Son los mismos que han apoyado y defendido la entrega del territorio nacional al empresario chino Wang Jing, para la supuesta construcción del canal interoceánico.

Por otra parte, hay quienes que desde posiciones no orteguistas, han criticado a los que supuestamente han reclamado y gestionado “el injerencismo estadounidense”

Sin embargo, demagogia oficial aparte, cabe preguntarse, si en verdad la preocupación reinante en diversos sectores de los EEUU, y que ha llevado a la promoción de la Nica Act, que dispone la oposición a créditos en tanto no se restituya la democracia en el país y la publicación de los actos de corrupción del régimen, es injerencia o no.

En primer término hay que recordar que la cooperación que los EEUU brinda a diversos países proviene de los impuestos que pagan los ciudadanos estadounidenses. Y, en consecuencia, supervisar su correcto destino y su debida utilización, es responsabilidad de sus gobernantes y legisladores. De allí que la decisión de dar o no préstamos al régimen de Ortega, que violenta los derechos de los nicaragüenses y ha desmantelado el estado de derecho, es absolutamente soberana. El mismo argumento vale para sustentar las posiciones que los EEUU asuman en las instituciones financieras internacionales, donde -de nuevo- los aportes provienen de los impuestos ciudadanos.

De otra parte hay que señalar que en el mundo de hoy, lo concerniente al medio ambiente, democracia y derechos humanos, son temas cuyo escrutinio está más allá de las fronteras formales. Incumben a la comunidad internacional. Diversos tratados multilaterales legislan la materia.

Pero además, las principales convenciones internacionales que reconocen los derechos humanos en sus ámbitos económicos, sociales, culturales y políticos, tienen en Nicaragua, rango constitucional, a la luz del artículo 47 de nuestra Carta Magna. Sin embargo, ya sabemos que para el régimen, acorde con su naturaleza totalitaria, la Constitución no es la norma fundamental que regula su quehacer, sino un instrumento que se usa de manera funcional a sus intereses y planes.

Dirigir la crítica -la bien intencionada- hacia quienes han denunciado en distintos espacios y foros internacionales los desmanes del régimen, es errado. Es criticar las consecuencias y distraer la atención de las causas que han llevado a este punto.

Las organizaciones de la sociedad civil y partidos políticos que han denunciado al orteguismo fuera del país, han hecho uso de un elemental derecho. Es más: cumplen la obligación de dar a conocer al mundo lo que pasa en Nicaragua. Las decisiones que tenga a bien tomar cada estado u organización, es su potestad exclusiva. Ya antes la Unión Europea y otros países, han reducido o retirado la cooperación oficial ante los fraudes electorales que ha ejecutado Ortega y  la corrupción que corroe su gobierno.

Claro, que los Estados Unidos tomen medidas como las que pretende la legislación en curso, tiene un mayor impacto nacional e internacional, tanto real como simbólico. No solo porque se trata del principal socio comercial de Nicaragua y donde reside la mayor comunidad migrante de nacionales, también por su peso específico -determinante- en los organismos financieros internacionales. Y, desde luego, porque la política exterior de los Estados Unidos ha jugado un papel incuestionable en la historia nicaragüense, ciertamente no siempre para bien.

Las consecuencias económicas, concretas y potenciales, de la Nica Act, ya han sido señaladas por organismos especializados de incuestionable rigurosidad y credibilidad. Corresponde al régimen de Ortega la autoría de los atropellos que han provocado la reacción estadounidense y por tanto la responsabilidad de las consecuencias, económicas y sociales, de concretarse la aprobación final de dicha ley. Decir otra cosa es tomar el rábano por las hojas y eximir al régimen de su culpa.

Está claro que la responsabilidad última de conquistar el re establecimiento de la democracia en Nicaragua es de los nicaragüenses, con la convicción que el peso de la comunidad internacional -estados y sociedad civil-, y dentro de ella los EEUU, es absolutamente relevante.

El régimen continuará e intensificará su demagogia. Soberanía, anti imperialismo, serán conceptos recurrentes y los adjetivos descalificativos a la oposición continuarán. Es el velo que pretende ocultar los desmanes y los actos de corrupción que la Nica Act revelaría. Es un discurso que se gasta, como se agota el tiempo de Ortega.

Nicaragua en el radar de la política de Washington

Embajadora Laura Dogu
Embajadora Laura Dogu

“Nicaragua está en el radar, mucha gente está interesada en este país”, dijo este lunes la embajadora de Estados Unidos, Laura F. Dogu al comparecer ante la prensa en ocasión del primer aniversario de su gestión diplomática y tras su regreso de los Estados Unidos.

Dogu aseguró que durante su estadía de dos semanas en su país con su familia, aprovechó para reunirse con funcionarios del Departamento de Estado, de otras agencias del gobierno y miembros del congreso estadounidense, por lo que expresó que “muchos en Washington están preocupados por el estado de la democracia en Nicaragua”, así como lo ha estado el Departamento de Estado y la Embajada en Managua.

Se refirió a la aprobación en la cámara de representantes del Nica Act, la que dijo no se trata de embargo económico a Nicaragua, como se ha dicho en muchas ciudades, ni que afectará al Cafta como está redactada. Enfatizó que se trata de solicitar a la administración estadounidense de impedir créditos de organismos financieros internacionales.  “Nadie quiere traer más pobreza al pueblo de Nicaragua”, dijo Dogu para explicar que en el congreso lo que están pensando es si los recursos de los contribuyentes estadounidenses están siendo utilizados de manera efectiva.

De su reunión con la congresista republicana Ileana Ross Lehtinen, dijo, que “siempre cuando tengo reuniones con ella discutimos los temas en que estamos enfocandos en Nicaragua: prosperidad, seguridad y democracia”. Trinchera de la Noticia

Dogu: En EE.UU. hay “preocupación” por democracia en Nicaragua

La embajadora de Estados Unidos en Managua, Laura Dogu, confirmó la preocupación de Washington por el estado de la democracia en el país y afirmó que “la imagen de Nicaragua ha cambiado y no de una manera buena”.

Estas declaraciones fueron parte de su discurso en una conferencia de prensa que ofreció este lunes en la sede de la embajada, sobre su primer año de gestión diplomática en el país. Según datos del Departamento de Estado, el gobierno de EE.UU. brindó a Nicaragua más de 40 millones de dólares “en una amplia gama de programas de ayuda a sus ciudadanos”.

“La cámara de representantes de Estados Unidos tenía tanta preocupación que aprobó de forma unánime el Nica Act, el cual daría instrucciones al presidente (Barack) Obama y sus agencias del Gobierno, para oponerse a cualquier préstamo que las instituciones internacionales brinden en beneficio del Gobierno de Nicaragua, a menos que el Gobierno tome medidas efectivas para fortalecer la democracia”, expresó Dogu.

La diplomática explicó que “muchos de los fondos disponibles de las instituciones financieras internacionales provienen de los impuestos que pagan los estadounidenses y los miembros del Congreso expresaron que no creen que estos fondos deberían de beneficiar a un gobierno que no escucha a sus ciudadanos“.Dogu manifestó que la embajada ha expresado en repetidas ocasiones su preocupación sobre el “estado de la democracia en Nicaragua”, pero debido a la “separación de poderes, entre el Congreso y el Presidente, el departamento de estado no puede comentar sobre legislaciones que aún no han sido aprobadas. Hemos escuchado la posición de muchos nicaragüenses sobre este proyecto de ley”. Diario La Prensa de Nicaragua

La economía política del “Nica Act”

Ilustración / Imagen de www.radiolavozdelnorte.com
Ilustración / Imagen de www.radiolavozdelnorte.com

Por Adolfo Acevedo / Economista

La aprobación del denominado ¨Nica Act¨, de manera unánime, por parte de la Cámara de Representantes de los EEUU, parecería estar abriendo un nuevo capítulo en las relaciones entre Nicaragua y la potencia más poderosa del planeta. Desde mi punto de vista, representa una alerta en términos de que algo sustantivo podría estar cambiando en la capital de ese país. Hasta ahora, la política oficial de la Administración del Presidente Obama ha sido de una estricta no intervención en los asuntos de Nicaragua, no importa lo que estuviese sucediendo aquí.

Esta situación nos trae algunas remembranzas sobre la situación que atravesó el gobierno autoritario de José Santos Zelaya a inicios del siglo pasado. Es poco conocido que el Presidente norteamericano Theodor Roosevelt, conocido por promover la política del ¨gran garrote¨, sostuvo muy buenas relaciones con el gobierno de Zelaya, al margen de lo que este hiciese. Se ha argumentado que esto se explica porque hasta 1903 predominó en las relaciones de los EEUU con Nicaragua el interés por la construcción de un canal interoceánico por la ruta del Rio San Juan, a lo cual Zelaya se mostró más que solícito.

Esta habría sido la razón por la cual EEUU se habría mantenido neutral cuando se produjeron dos revueltas de los conservadores en la Costa Atlántica nicaragüense, apoyadas por hombres de negocios norteamericanos residentes allí. Pero esta política de neutralidad de Roosevelt se mantuvo aun después de 1903, y aun pudo referirse a Zelaya como su ¨gran amigo¨.

Sin embargo, todo indica que Zelaya no percibió que algo sustantivo había cambiado en la política de los EEUU con el advenimiento de la nueva Administración de Howard Taft. En este caso, como lo ha enfatizado Jeffrey Paige, la guía fundamental de la política exterior norteamericana pasó a ser la defensa intransigente del capital norteamericano que salía a buscar oportunidades de negocio en el hemisferio americano.

Esta vez, cuando estalló una nueva revuelta contra Zelaya en la Costa Atlántica, apoyada de nuevo por hombres de negocios de los EEUU residentes en esa región, fue hasta que se produjo la denominada Nota Knox que Zelaya pareció cobrar súbita conciencia del cambio drástico que se había producido en la política exterior norteamericana.

Volviendo a los acontecimientos más recientes, si esta aprobación unánime del Nica Act por parte de la Cámara de Representantes – después de un ¨briefing¨ del Departamento de Estado sobre su punto de vista acerca de lo que estaba ocurriendo en Nicaragua – es efectivamente una expresión de que en Washington los vientos están cambiando en dirección a políticas más duras y conservadoras – posiblemente no sólo con respecto a Nicaragua -, entonces existe una legitima razón para preocuparse, y mucho.

Para estar claros, el Nica Act, en caso de convertirse en Ley, no tendría un impacto inmediato sobre el Programa de Inversión Pública, financiado en una parte significativa por préstamos de los organismos multilaterales en cuyo seno el voto de los EEUU tiene un peso decisivo. Como lo han explicado los amigos de FUNIDES, ya se han aprobado unos US$ 800 Millones en préstamos por parte de estos organismos, que serían desembolsados en los próximos años.

Estos préstamos ya aprobados no estarían afectados por las disposiciones del Nica Act.

Sin embargo, el efecto sobre nuestra economía podría ser más drástico e inmediato que hasta cuando llegue el momento futuro cuando el voto negativo norteamericano congele la aprobación de nuevos préstamos. Si uno analiza las cifras, se encontrará que, en todos los casos, el componente más volátil de la demanda agregada en una economía es la inversión del capital privado, doméstico y extranjero.

Con total seguridad, una situación de drástico endurecimiento de la política de la mayor potencia del mundo respecto a Nicaragua incrementará de manera muy acentuada los niveles incertidumbre sobre nuestra economía. Cuando la incertidumbre en un país es muy alta, los inversionistas, en vez de inmovilizar su capital por tiempo indefinido en el mismo, normalmente detienen sus inversiones y adoptan una posición de ¨esperar para ver qué pasa¨, hasta que finalmente el panorama termine de despejarse. Esto es lo que normalmente provoca una caída económica.

Esto no es especulación. Si usted lo pone en duda, revise las cifras y luego platicamos.

En Nicaragua, existen otras tendencias, por si mismas preocupantes, que estarían alimentando la incertidumbre. La cooperación petrolera venezolana, que según los amigos de FUNIDES llegó a explicar hasta el 40 por ciento de la tasa de crecimiento económico observada en los últimos años, está en proceso de colapsar, y ahora los análisis jurídicos de PDVSA confirman que la deuda derivada de esta cooperación es publica, no privada, y no está nada claro lo que va a ocurrir con ella.

Por su parte, en una economía pequeña y abierta como la nuestra, el valor de las exportaciones de mercancías acumula ya 20 meses consecutivos de caída, y las reservas monetarias internacionales netas del BCN nueve meses. El auge de la construcción parece haberse agotado y el boom del crédito se estaría debilitando ante la acumulación de deuda privada. Además, la posición financiera del INSS se ha venido deteriorando de manera acelerada e imprevista, lo que impondrá la realización de reformas draconianas y fuertemente impopulares, después de las elecciones. Para enfrentar la complicada situación economica futura, se ha anunciado una revisión de las exenciones y exoneraciones.

Lo que, es más, todo ello se produce en un contexto en que los agentes que detentan el poder y adoptan las decisiones en el país han convertido unas tasas de crecimiento economico de entre 4.5 y 5 por ciento en su principal fuente de ¨legitimidad sustantiva¨.

EEUU arrecia sus críticas contra régimen de Ortega

Daniel Ortega ha ignorado las demandas de cambio del sistema electoral, incluyendo el llamado que hizo el año pasado la Conferencia Episcopal de Nicaragua.

El Embajador de Estados Unidos ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, actualmente en sesión, hizo públicas críticas al gobierno de Nicaragua al que instó volver a los cauces democrático.

El diplomático estadounidense dijo que “a los Estados Unidos les preocupa que se esté renunciando a los principios de democracia, justicia, igualdad y a la supremacía de la ley en los que se basa la declaración de Viena”.

Agregó que “los Estados Unidos se muestran preocupados por las acciones del gobierno y del tribunal supremo de Nicaragua que limitan el espacio democrático antes de las próximas elecciones”.

Dijo también que “urgimos al gobierno a crear un ambiente más abierto para elecciones libres y justas y a permitir a la oposición y a todos los partidos políticos a determinar membresía. Apoyamos a la sociedad civil, a los líderes empresariales y a los líderes religiosos nicaragüenses en la promoción del fortalecimiento de la democracia”.

Nicaragua se aferra al “librito”

La delegación de Nicaragua usó el derecho a la réplica para responder al delegado de los Estados Unidos. La posición del representante fue: “Llamamos la atención de este Consejo al hecho de que después de cerca de cincuenta años de dictaduras, creadas, sostenidas, apoyadas y financiadas por los Estados Unidos, tenemos ahora en nuestro país una democracia en la cual el pueblo nicaragüense elige de manera libre, directa, transparente y ordenada, a sus autoridades locales, regionales y nacionales.

“En el proceso electoral de este año, participan 16 partidos políticos, organizados en dos alianzas electorales, cuatro partidos nacionales y un partido regional. Un reflejo del pluralismo político de nuestra democracia.

“Asimismo, aclaramos a los miembros y observadores de este Consejo, que las decisiones judiciales referidas por el Señor Embajador, no han sido más que la solución, apegada a derecho, de un conflicto interno que data desde el año 2005, entre cuatro facciones del que hoy es un partido de oposición, que se disputaban por la representación legal y las autoridades locales de este. Los querellantes recurrieron a los mecanismos administrativos y legales que la legislación nacional les confiere, y la causa siguió su debido proceso hasta concluir con una decisión del Supremo Tribunal”.

Trinchera de la Noticia

Limosneros con garrote

fabio_gadea_mantilla2Por Fabio Gadea Mantilla

Cartas de Amor a Nicaragua

Querida Nicaragua: Varios individuos interesados en estar siempre y a toda costa a favor de don Daniel, están llamando “vendepatria” a cuatro líderes de la oposición que estuvieron en Washington entrevistándose con importantes personajes como el secretario general de la OEA y naturalmente hablar sobre la situación nicaragüense. Es algo perfectamente natural que la oposición denuncie ante los organismos internacionales las violaciones a la Constitución y las leyes, el dominio absoluto que don Daniel tiene sobre los poderes del Estado y sobre la Policía y el Ejército nacional. No es traición a la patria, como dijo un diputado proclive al Gobierno, denunciar que don Daniel no ha cumplido con la Carta Interamericana de la OEA, que compromete a los gobiernos a celebrar elecciones libres, transparentes y con observadores internacionales.

Si eso fuese traición a la patria los señores del FSLN serían los primeros traidores pues ellos enviaron una vez al padre Fernando Cardenal, recientemente fallecido, y también enviaron al padre Miguel D’Escoto Brockman a quien el gobierno panameño le cedió su escaño en la OEA para que presentara toda una exposición denunciando los abusos del régimen somocista. Ninguna de las dos actitudes, ni la del FSLN ni la de hoy protagonizada por la oposición al Gobierno es criticable, sino perfectamente comprensibles.

El pueblo nica va a sufrir mucho si se detiene el flujo de préstamos que usualmente le llegan a Nicaragua. Eso es cierto. Vamos a sufrir todos: la empresa privada, los agricultores, los ganaderos, los pequeños y grandes negocios, los cientos de trabajadores que perderán sus empleos y también entrará en crisis el Gobierno, aunque los gobernantes nunca sufren las carencias de los pueblos, los desabastecimientos, las inflaciones, las inseguridades, tal como lo estamos viendo en Venezuela, donde los estantes de los supermercados están vacíos, no hay medicinas en los hospitales y la población tiene que esperar que Maduro abra unas horas la frontera para ir a abastecerse a Cúcuta, en Colombia.

Todos vamos a sufrir pero hay un solo culpable. Aquel que no se pone a pensar que los Estados Unidos (EE. UU.) son nuestro principal mercado, que los odiados gringos son quienes nos compran más que cualquier otro país, que necesitamos cultivar buenas relaciones con ellos y no tratar a sus ciudadanos como si fuesen delincuentes. Aquel que nunca perdió la costumbre de despotricar contra los EE. UU. apenas se encuentra frente a un micrófono. El mismo que de un plumazo se deshizo del partido opositor para ir a una elección llevando competidores zancudos.

El asunto es más serio de lo que creemos y son demasiadas las denuncias que ha habido que presentar en las comisiones de derechos humanos internacionales. Las comisiones de derechos humanos nicaragüenses continuamente reciben denuncias y hacen gestiones antes las autoridades locales, la inmensa mayoría de esas denuncias no son atendidas. Es por eso que se recurre a los organismos de derechos humanos internacionales.

A Nicaragua se le ha tratado con guantes de seda en la opinión internacional, se le ha tolerado un comportamiento nada diplomático y más bien ofensivo con varios países europeos que naturalmente cortaron su colaboración tanto técnica como económica con nuestro país. Pero en alguna ocasión tenía que surgir una respuesta desfavorable y eso es lo que está ocurriendo ahora, no tanto por los insultos a los EE. UU. sino por un sistema de gobierno que cada día se aleja más de la democracia, de la libertad y del respeto a los derechos humanos, un sistema que no encaja dentro del mundo occidental donde cada día los países se preocupan por fortalecer la democracia, la libertad, la justicia, el Estado de derecho y forjar bienestar para sus pueblos. Quiera Dios que el gobierno de don Daniel recapacite y vuelva sobre sus pasos reafirmando la democracia como sistema de gobierno.

El autor es gerente de Radio Corporación y excandidato a la Presidencia de la República en 2011.

Tomado del diario La Prensa de Nicaragua

Gobierno se prepara en silencio por Nica Act

Ilustración
Ilustración

La palabra del día es “temor”, entendida como la evolución inmediata a la de “preocupación” que fue usada la semana pasada cuando se conoció la sorprendente decisión bipartidista del Congreso de Estados Unidos aprobando en un tiempo récord la ley nica o Nica Act.

Los empresarios han concluido que el primer y principal golpe que daría la ley, si es que es aprobada por el Senado y sancionada por el presidente Barack Obama es contra este sector. Una caída en la inversión pública, en las inversiones extranjeras, una disminución del gasto público y el temor en las redes comerciales y financieras haría aumentar el desempleo, el flujo de dinero en las calles y aumentaría el subempleo, entre otras consecuencias.

La sola aprobación de la ley en la cámara baja ha tenido como efecto inmediato el congelamiento de los proyectos de inversión de muchas alcaldías y de programas de gobierno. Trinchera de la Noticia supo que el Ejecutivo ordenó a Hacienda paralizar las obras en la tubería y las que acaban de comenzar a ser ejecutadas mientras se aclara la situación.

La administración sandinista está en proceso de definir qué proyectos continuarán y cuáles no, aunque muchas obras ya están financiadas en el presupuesto de la república del 2016. Aún con las reformas al presupuesto ya aprobadas por la Asamblea Nacional, el gobierno decidió ser “prudente” y desacelerar las inversiones que están en proceso, dijo nuestra fuente.

Empresario llama “absurda” la ley contra gobierno

Las sanciones financieras contra Nicaragua, contenidas en el aún proyecto de ley conocido como Nica Act, fue calificado de absurdo por el presidente de la junta directiva del Grupo Invercasa, Raúl Amador. “Es absurdo que el presidente Obama que levantó el embargo a Cuba, venga a firmar otro embargo, esta vez financiero, contra Nicaragua”, señaló.

“Es un absurdo o es una doble moral, tenemos que tratar de identificarlo”, dijo.

“Lo más importante aquí en Nicaragua es la innovación y creatividad que está teniendo el sector privado para poder exportar productos que generen riqueza a los pequeños y medianos productores participando en la cadena de valor, no va a poder el Nica Act detener el proceso de inversión que impulsan los nicaragüenses”, dijo Amador.

El empresario mostró su esperanza de que la ley no se concretice y que no llegue a su proceso final. “Falta su discusión en el Senado y falta que lo firme Obama”, indicó.

Trinchera de la Noticia

Ganaderos temen a efectos de ley Nica Act

Álvaro Vargas
Álvaro Vargas

Álvaro Vargas, presidente de la Federación de Asociaciones Ganaderas de Nicaragua, FAGANIC, expresó las preocupaciones del sector por el efecto en la economía del país de aplicarse la ley Nica Act.

“Es preocupante porque significa que es de interés de Estados Unidos”, comentó Vargas a la prensa nacional.

 

 

“No solo afecta al sector ganadero, lo primero que se verá afectado es la infraestructura rural, la electrificación rural, salud y educación, entre otras”, dijo.

“Si, creemos es de preocuparse” agregando que “la obligación (del gobierno) es (convocar) a un diálogo nacional. Después de las elecciones hay que sentarnos a resolver la parte política del país”.

El dirigente ganado consideró que “es difícil rectificar lo que está hecho”, pero “no podemos vivir del pasado”.

“Debemos ver de ahora en adelante lo que debemos hacer para tener una sociedad con democracia participativa”, indicó Vargas.

Avendaño: “Debemos prepararnos para lo peor”

“La Iniciativa de “Ley de condicionalidad de la inversión en Nicaragua”, conocida como “NICA Act”, aprobada en la Cámara de Representantes de Estados Unidos y ahora en manos del Senado para su aprobación, en el mejor de los casos condicionaría la aprobación de préstamos de instituciones financieras multilaterales para Nicaragua, exclusivamente del Banco Interamericano de Desarrollo Económico (BID), Banco Mundial (BM/IDA) y Fondo Monetario Internacional (FMI), o en el peor de los casos establecería un boicot financiero en esas tres instituciones internacionales”, afirma el economista Néstor Avendaño en un artículo publicado este lunes en la edición impresa de Trinchera de la Noticia.

“Con respecto al FMI, actualmente Nicaragua no tiene riesgos en el acceso a préstamos de apoyo a la balanza de pagos, es decir, en el acceso a recursos crediticios destinados exclusivamente al aumento de las reservas internacionales del Banco Central de Nicaragua (BCN), porque el gobierno decidió no suscribir un nuevo programa de ajuste macroeconómico y de reforma estructural con el FMI en 2012”, agrega el director de la consultora COPADES.

“El riesgo real sobre las reservas internacionales del BCN ha sido provocado por el desplome de la cooperación petrolera de Venezuela desde enero de este año, cuyo principal beneficio fue proteger la posición de dichas reservas con (i) el crédito inicial del 50% de la factura petrolera, y ahora ha disminuido a 30% por el menor precio del barril de crudo; (ii) la caída del precio internacional promedio anual del barril de petróleo WTI desde un máximo de US$98 en 2013 a un mínimo de US$42 en 2016, este último estimado por COPADES; y (iii) la disminución del suministro de hidrocarburos de origen venezolano en relación con los volúmenes solicitados por Nicaragua, desde 93% en 2013 a 30% en 2016 -este último porcentaje estimado por COPADES”, comenta el especialista.

Experto prevé caída de inversión pública

“En otras palabras, el riesgo de la aún iniciativa de ley “Nica Act” se concentra en los futuros desembolsos del BID y del BM/IDA, y de estas dos instituciones la que brinda más apoyo crediticio para la ejecución de las inversiones públicas de Nicaragua es el BID, con el 83% del total de préstamos de desembolsados por ambas instituciones en 2015.

“El lunes 19 de septiembre recién pasado mencioné rápidamente en mi artículo “Los riesgos de la iniciativa Nica Act”, publicado por Trinchera de la Noticia y en mi blog personal, algunos de los principales efectos que la aprobación de la ley antes mencionada provocaría a nuestra economía, que dejarían al descubierto la fragilidad de la estabilidad macroeconómica del país.

“El primer efecto es el aumento del índice de riesgo-país de Nicaragua, el cual, incluso ya es efectivo antes de la aprobación de la iniciativa de dicha ley. Previamente, dicho índice era moderado, según estimaciones de Consultores Para el Desarrollo Empresarial (COPADES), y ahora, sin lugar a dudas, ya es alto al ser impulsado por el riesgo político.

“Sobre el supuesto que esa ley se apruebe, y parece que se aprobará, una menor cooperación oficial del BID y del BM/IDA para el sector público del país obstaculizaría la ejecución de programas y proyectos de inversión pública en las actividades de, en orden de importancia, electricidad y agua potable, educación y salud, transporte y comunicaciones, administración pública, agropecuario y construcción de la red vial”.

Fragmento del artículo del Dr. Néstor Avendaño.

Trinchera de la Noticia

“NICA Act” perjudicaría economía pero la causa es Ortega

el_pulso_de_la_semanaPor Edmundo Jarquín

Supranacionalidad de derechos humanos y democracia fue invocada en lucha contra Somoza

Intervención, injerencia y supranacionalidad

En la primera semana de octubre presentaremos un libro, en el cual hemos venido trabajando desde hace bastante tiempo, sobre el gobierno de Ortega. Escrito desde diferentes perspectivas profesionales y procedencias políticas (sandinistas del MRS, sandinistas que no son MRS, liberales, conservadores, sociedad civil), analizamos la naturaleza del gobierno de Ortega. El libro se titula “El régimen de Ortega. ¿Una nueva dictadura familiar en el continente?”

En la parte que me corresponde anoté lo siguiente, tomado de un libro que hace casi 20 años escribí sobre Pedro Joaquín Chamorro Cardenal: “Los nicaragüenses, que hemos sido una de las sociedades latinoamericanas más profunda y radicalmente desgarradas por nuestras pasiones y odios políticos, y por nuestras rivalidades personales, familiares y regionales, que nos han conducido a los mayores excesos de guerras civiles e intervenciones foráneas  -siempre, invitadas por, o al menos con la complicidad de nosotros mismos-  hemos tendido a ver nuestra historia con el prisma de nuestra radical intolerancia…..”

El tema resulta pertinente por la aprobación en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, con celeridad y unanimidad inauditas, de una ley que condicionaría el voto del gobierno de ese país en los organismos financieros multilaterales y que, por una enmienda que sobrevino, obligaría al gobierno estadounidense a informar sobre la corrupción y, obviamente, sobre delitos transnacionales como el lavado de dinero.

La reflexión del libro sobre Pedro Joaquín se refiere a las intervenciones militares directas y unilaterales de los Estados Unidos en Nicaragua, desde la de Walker hasta las de inicios de siglo XX, que el general retirado Humberto Ortega ha recordado en carta enviada a la Embajadora de los Estados Unidos, Señora  Dogu, con motivo de la NICA Act, como se conoce a la ley aprobada en la Cámara de Representantes.

Desde entonces, y en particular a partir de la segunda guerra mundial con el desarrollo del multilateralismo (Naciones Unidas, Declaración Universal de Derechos Humanos, OEA, etc), hay una nueva realidad y es la supranacionalidad de los derechos humanos y la democracia. Nicaragua ha suscrito todos los tratados  internacionales que reconocen esa supranacionalidad, y que le obligan y comprometen frente a la misma.

Fue en base a esa supranacionalidad de la democracia y los derechos humanos, que el FSLN, en particular la tendencia tercerista encabezada por los hermanos Daniel y Humberto Ortega, demandaron y obtuvieron la suspensión de la cooperación de los Estados Unidos al régimen de Somoza, e incluso demandaron la intervención de la OEA (Organización de Estados Americanos). Recordemos que en representación de esa tendencia, quien después fuese Canciller del gobierno sandinista, ocupó un asiento como miembro de la delegación de Panamá en la OEA para denunciar los abusos del régimen somocista.

En el contexto del ejercicio de esa supranacionalidad, y afortunadamente ya no de las intervenciones militares directas, aunque Nicaragua quedó atrapada en la última tempestad de la guerra fría y derivamos a la guerra civil de los 80, ahora se habla de injerencismo, como lo señala el gobierno en su comunicado y el hermano de Ortega en su carta, a propósito de la ley que comentamos.

No cabe duda que la entrada en vigencia de esa ley tendría consecuencias negativas para la economía. La reflexión que sería el pueblo el más afectado, es pertinente, pero no resuelve en absoluto la causa que nos ha conducido a esta situación. La única causa es el creciente autoritarismo de Ortega, su control de todos los poderes del Estado y el colapso del sistema electoral.

La reflexión que cité del libro de Pedro Joaquín, continuaba así: “Si las generaciones actuales no toman apropiadas lecciones de esa recurrencia bárbara y cortan con ella de un tajo asegurando que la construcción democrática que vive Nicaragua no se revierta, entraremos al siglo XXI prisioneros de los fantasmas y horrores de nuestro nada envidiable pasado…..Tenemos ahora una genuina oportunidad democrática. No debemos desaprovecharla”.

La hemos desaprovechado, y la causa es Daniel Ortega.

Mientras esa causa no se resuelva, con elecciones verdaderamente libres y creíbles, con observación electoral independiente, no tiene ningún sentido reflexionar sobre los costos y quien los pagará. Como tampoco hace sentido aguardar a que pasen las elecciones, y esperar que el nuevo gobierno (como si hubiese alguna incertidumbre sobre quien “ganará” las elecciones), convoque a un diálogo nacional, como lo propone el general Ortega, que en las condiciones del gobierno de su hermano solamente sería otro contubernio.

La Nicaragua Linda